Octubre 18th, 2019
02/10/2019 - Musicales, Rolling Stones

Robert Smith: "Estoy mucho más deprimido que antes y probablemente también más feliz en términos generales"

Además, el cantante de The Cure habla sobre grabar de ácido y el término gótico Crédito: Edmond Sadaka/SIPA/AP
Robert Smith no estaba preparado para lo que le esperaba cuando vio el documental del recital del 40° aniversario de The Cure, filmado el año pasado en el Hyde Park de Londres. “El primer plano de una cara que vi fue uno de la mía”, dice Smith sobre el horror de ver su rostro de 60 años en 4K. “Fue bastante aterrador”. Ese documental y la película del set del grupo en el Meltdown Festival el año pasado se editarán en conjunto como un box set,
40 Live -Curaetion-25 and Anniversary. Se trata del primer lanzamiento de la banda en casi una década. Smith, sin embargo, planea aprovechar el envión para hacer un nuevo disco, cuyo título tentativo es
Live from the Moon y saldrá este otoño, en parte inspirado por el satisfactorio descubrimiento de Smith de lo bueno de haber sido un triste bastardo durante toda la vida. “Una de las cosas más lindas es que podemos encabezar Glastonbury, tocar en el Hyde Park, estar en el Rock & Roll Hall of Fame”, dice acerca del lugar de The Cure en la cultura. “Y sin embargo nos siguen considerando como ligeramente bizarros, una banda outsider. Es una posición perfecta”.

Antes de la entrevista, recibí un email de tu representante que decía: “Robert NO es fan del término ‘gótico’, así que por favor no lo uses en ninguna referencia”. ¿Qué tenés contra esa palabra?
Eso no salió de mí. [Pero] aun antes de leer lo que escribió [el equipo de marketing] sobre la película, yo ya sospechaba que sería algo como “rock gótico”, gótico esto, gótico aquello. Y así fue. Así que escribí un mail diciendo: “¡Carajo! ¿Yo fui responsable del gótico?”. No. Si lo hubiera sido, sería muy feliz. Pero no lo fui. Los góticos estaban enfurecidos de que la gente creyera que éramos un grupo gótico, con temas como “Let’s Go to Bed” y “Lovecats” y “The Walk” y todos esos singles de pop estúpido.

¿Dónde encaja The Cure en 2019?
No creo que The Cure haya encajado nunca. Creo que hay algo que hacemos que apela a cierto tipo de persona. Pero no creo que tenga que ver con la edad o el tiempo ni con nada de lo que esté pasando.

Es el 30° aniversario de Disintegration
. ¿Qué te acordás de la grabación de ese disco?
Yo no hablaba. Le pasaba notas a Roger [O’Donnell] mientras él hacía los teclado, y le explicaba lo que estaba bien y lo que estaba mal. Sentía que estaba tratando de crear una atmósfera en la que nos pudiéramos comunicar entre nosotros sin tener que hablar. Es fácil darse cuenta de que estaba tomando ácido, ¿no? De algún modo, sentía que si lo escribía era diferente. Por supuesto, es exactamente lo mismo, y habría sido más fácil si yo hubiera hablado. Volvía a la habitación y estallaba de la risa. “Me estoy volviendo loco”, pensaba. Pero cuando empezó a tomar forma, a las dos o tres semanas, todo el mundo se dio cuenta de lo que estábamos haciendo.

Es un disco oscuro. ¿Cómo manejás la depresión en estos días?
En realidad, estoy mucho más deprimido que antes y probablemente también más feliz en términos generales. Cuando recuerdo cómo me sentía en la adolescencia, pienso: “¿Por qué me sentía tan mal todo el tiempo?”. Es una sensación de futilidad que nunca me dejó. Si la dejo, todavía puede aparecer y tragarme. Pero supongo que ahora soy más extrovertido.

Quizás el nuevo disco se llame Live from the Moon
. ¿Por qué?
Me acuerdo de la llegada a la Luna. Tenía 10 años, estaba en el jardín con mi hermana menor y mi papá, mirando la Luna. [Mi papá] me explicaba qué estaba pasando: que había hombres ahí arriba. Yo pensaba: “¿Cómo va a ser el mundo en 50 años?”. Y me di cuenta cuando llegamos a 2019: ¡increíble! ¿Esto es todo? Es tan jodidamente pobre. Hubo un breve instante durante fines de los 70, antes de Ronnie [Reagan] y Maggie [Thatcher], en el que pensabas: “Hey, quizás el mundo se está moviendo en la dirección adecuada, muy, muy despacio”. Y honestamente, desde que empezó The Cure, fue todo cuesta abajo, según mi opinión.

Pero cuando estás tocando “Just Like Heaven”, ¿alguna vez te parás y pensás: “Esta es una canción perfecta”?
Sí. Cuando canto “It’s just like a dream” y Roger empieza a hacer el arreglo de piano, todo el mundo de repente mira al piano, y yo miro al público. Es uno de esos momentos adorables. Cuando la compuse, me acuerdo de decirles a los demás: “Ya está. Nunca más voy a volver a componer algo tan bueno como esto. Terminemos acá”. Por suerte, no lo hicimos.
Por:
Kory Grow

Nota original de RollingStones

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