Octubre 15th, 2019
02/10/2019 - Musicales, Rolling Stones

Quién quiere ser millonario: Silvio Velo, el “Messi” de los Murciélagos, y el sueño de un techo propio para su familia

Silvio es la estrella de la selección argentina de fútbol para ciegos.
Cuando juegan Los Murciélagos, el seleccionado argentino de fútbol ciego, a Silvio Velo no se lo mira, se lo disfruta. El deportista, no vidente de nacimiento, es considerado uno de los mejores del mundo. Y en cada exhibición que hace junto al equipo, se reafirma en el puesto.
Sin embargo, la fama y el reconocimiento no siempre vienen de la mano de un buen pasar económico, y por eso, Silvio llegó a

Quién quiere ser millonario para poder darle un mayor bienestar a su esposa y a sus siete hijos, “no te sorprendas -le dijo entre risas a Santiago del Moro por el número de herederos-, si querés podés pensar que no era de mirar televisión”.
Para ellos, y para su mujer Claudia, Silvio lucha cada día: “Trato de ser un padre presente, de estar lo más posible para cada uno. Siempre digo que la familia es el sponsor número uno. Sin familia no hay nada”. Y para ellos también fue su llegada al programa, “para poder comprar una casa. Yo en este momento alquilo”.

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Silvio Velo nació ciego y desde muy chico se apasionó con el fútbol [R] Por eso a fuerza de voluntad logró convertirse en el capitán de la Selección Argentina Los Murciélagos ¡Conocé más sobre su historia! [R][R] #MillonarioTelefe [R]
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Oct 1, 2019 at 5:46pm PDT
Si bien hoy Silvio Velo tiene cancha para superar las adversidades al punto de haber escrito su biografía
Cuando hay voluntad hay mil maneras, no siempre fue así ni mantuvo el mismo temple. El jugador nació en el seno de una familia muy pobre y encontró en el fútbol el camino, no solo para salir adelante, sino también para encontrar una razón para vivir: “El deporte me salvó la vida. Es muy loco que una persona que nació sin ver tenga tanta pasión por el fútbol, porque es un deporte totalmente visual. Desde muy chico me integré con mis hermanos y mis amigos en los potreros. Tengo la suerte y el honor de haber podido compartir un picadito con ellos. Sentí ese espíritu que se siente solamente ahí”.
Por entonces no había pelotas especiales con sonido, que son las que ahora utiliza habitualmente, pero el deseo de “ser parte” no se detuvo por nimiedades: “Cuando jugaba en el potrero era sin ningún tipo de adaptación, con una pelota que la sentía solamente cuando picaba muy cerca mío. Y sin embargo tenía la misma pasión que tengo ahora”.
Acompañado por su entrenador, y avalado por el “Oráculo” José María, Silvio trastabilló en la respuesta a cuántas lámparas tiene la araña de la sala principal del Teatro Colón, y cerró la noche con 180 mil pesos. Otro triunfo en una vida de lucha.

Nota original de RollingStones

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