Octubre 18th, 2019
02/10/2019 - Musicales, Rolling Stones

El oficio oculto de Pablo Echarri, los cambios en su dieta y los años locos

Pablo Echarri cumplió 50 años y contó cuáles son los cambios alimenticios que lo llevaron a sentirse mejor Crédito: Captura de pantalla
Pablo Echarri
estrena esta noche una miniserie de diez capítulos que Telefe pone al aire los miércoles, a las 23.15: Atrapa al ladrón. Invitado a
Cortá por Lozano, el ciclo que conduce Verónica Lozano por el mismo canal, el actor reflexionó sobre la vida, el amor y la familia.
Acaba de cumplir 50 años y dice que ese número le cae muy bien. “Es parte de un proceso de trabajo previo y de seguir creciendo. Cambié la forma de comer. Antes había muchas milanesas con papas fritas y pastas y hace un tiempo fui a un nutricionista y cambié. Además, a los 50 ya me sacio fácilmente. Y entreno porque me hace bien”. Pablo contó que el día de su cumpleaños, 21 de septiembre, lo pasó trabajando en su casa. ”
Estamos en obra y yo soy casi maestro mayor de obras: me faltan tres materias. En tercer año ya me di cuenta que la había pifiado. Pero utilizo el sentido común y soy obsesivo. Pintamos con colores más estridentes para cambiar un poco: antes era todo ladrillo y blanco”.
El actor confesó tener varias obsesiones. “Y cada vez más a medida que pasa el tiempo. Por ejemplo, soy obsesivo del orden pero al mismo tiempo soy desordenado. Soy virginiano y tengo un estigma que trato de acompañar. No quiero que tiren la toalla pero yo la dejo tirada”.
Pablo Echarri y la española Alexandra Jiménez en Atrapa a un ladrón Fuente: LA NACION – Crédito: Ignacio Sanchez
Algo más que cambió con el paso de los años es el caos en su vida. “En mi juventud fui caótico y desprolijo. Viví de forma intensa. Los 50 son un número importante como para tener desarreglos de pibe joven. Además tengo la manzana rodeada, una 45 en la cabeza y los laser apuntándome (ríe, refiriéndose claramente a la familia). Pude pulirme y acomodar mi desprolijidad con la ayuda de Nancy y de mis hijos”.
Sobre su paternidad, Echarri confesó que cuando nació su hija mayor, Morena “estaba ocupado en cosas que todavía quería lograr. Estaba fascinado con mi primera hija pero muy metido en mis cosas también”.
Nancy me enseñó a perder las discusiones para mejorar la relación y ahí me di cuenta de su estrategia: le importa ganar
Nancy Dupláa es su gran amor. “A esta altura somos una pareja sólida. Y hemos trabajado mucho. El diálogo es una de las cosas más complejas de poder sostener y nosotros hablamos mucho. Nunca estuvimos ni un día sin hablarnos, no hay posibilidad de que eso suceda. Podemos enojarnos y pegar un portazo pero a la vuelta del trabajo tomamos el toro por las astas. Nancy me enseñó a perder las discusiones para mejorar la relación y ahí me di cuenta de su estrategia: le importa ganar. Los silencios prolongados son letales, por eso no estamos sin hablarnos más de un par de horas. Siempre dormimos juntos y nunca nos separamos en 20 años. Tenemos herramientas para volver y mucho sentido del humor. Usamos mucho dos personajes que tenemos: Pato y Marieta, dos chetos sexagenarios con valores muy tradicionales. Es una herramienta fantástica, en algunos momentos”.
Un avance de la ficción que Telefe estrena esta noche
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¿Cómo se imagina en un futuro? “Me imagino avanzando en sintonía y en forma constante, y ocupado en la felicidad de mis hijos. Mis sueños son mas acotados ahora, están más claros y más cerca. Estoy más relajado. Pude cumplir el sueño del cine, de la producción. He tenido lo que he querido. Hoy soy feliz siendo el remís en casa.
Cuando me creía una estrella había cosas que no me gustaba hacer, y en cambio ahora estoy en los detalles y disfruto. Estoy presente y no soy un holograma que parece un padre pero no lo es”.
Con respecto a su militancia en el kirchnerismo, aseguró:
“Es difícil tener el pensamiento ideológico que tengo y querer ir de vacaciones a Europa. Los que critican eso esconden un odio de clases. Eso me subleva y me hace no abandonar la lucha. Ya no voy a lugares en los que me pueda sentir incómodo, pero voy donde tengo que ir y miro a los ojos”.

Nota original de RollingStones

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