Agosto 23rd, 2019
18/07/2019 - Sociales, Upsocl

Refugio canino contrata personas sin hogar que aman a los animales. Brindan a todos otra oportunidad

Y él solo necesitaba que alguien le hiciera sentir que todo estaría bien.

Para la gran mayoría, los hospitales no son un lugar agradable de visitar. Por lo general allí hay seres queridos enfermos y por ende el ambiente es de pura preocupación. Sin contar todas las máquinas y utensilios extraños que parecen simplemente aterradores.

Bien lo sabe este pequeño de cinco años llamado Shade Thompson, quien tuvo que someterse a dos cirugías en poco tiempo y debió lidiar con todo lo terrorífico que significa un hospital: miedo, dolor, recuperación y esperanza.

Resulta que el pequeño de pronto comenzó a tener ciertos problemas para caminar, hasta que llegó al punto de solo dar pasos con los dedos de los pies, sin apoyar los pies enteros. Por eso los médicos de UPMC Susquehanna Health en Williamsport, Pensilvania, decidieron operarlo.

Todo iba bien. Slade se estaba recuperando y tuvo que usar una silla de ruedas durante los dos meses siguientes a la operación.

Y justo cuando el pequeño ya había tenido suficiente con esa primera operación, los médicos debieron cauterizar las amígdalas, las adenoides y ambos lados de la nariz de Slade.

La cirugía fue exitosa, pero a nadie le gusta despertar luego de ser operado… y menos, sin nadie conocido al lado.

Precisamente eso le ocurrió al pequeño, que despertó de la anestesia cuando su madre aún estaba en la sala de espera. Como era de esperar, se asustó mucho y comenzó a llorar…. pero afortunadamente, la enfermera que fue a verlo estaba allí para consolarlo y decirle que todo había salido bien y que su familia estaba esperando afuera. 

Pero el pequeño le preguntó si podía acurrucarlo. Entonces, ella accedió a hacerlo con todo el amor del mundo.

Y justo cuando la enfermera Annie Hager lo consolaba, la madre entró en la habitación y pudo presenciar la bella escena, que de inmediato fotografió para agradecer su noble gesto a través de redes sociales, sin jamás imaginar la cantidad de comentarios y reacciones positivos que recibiría.

«¡Este pequeño me tocó el corazón, y las hermosas palabras y acciones de su mamá me han hecho llorar dos veces!», escribió la enfermera -que justo ese día no debía trabajar pero que a falta de enfermeros asistió igual- en su cuenta de Instagram. «Esto es por lo que AMO mi trabajo».

¡Más enfermeras como ella en el mundo!

A veces nuestro corazón se sensibiliza con las mascotas y no con nuestros semejantes. En este refugio nadie se queda por fuera.

Hace unos tres años, en una carretera en los bosques de Rio de Janeiro (Brasil) Glenn Greenwald y David Miranda, una pareja que decidió ayudar a una perrita bastante mayor que estaba tirada en el pavimento, embarazada y en mal estado.

Ellos eran unos amantes de los animales (ya contaban con 6 perros) algo que seguramente fue impulso para no dudar en asistir al animal, la perrita de nombre «Mabel» daría a luz 7 hermosos cahorritos, así que ya no hablábamos de 6 perros, sino de 11 un número nada fácil con el cual lidiar.

Por suerte, le consiguieron hogar a 4/6 nuevos amigos de cuatro patas, terminaron quedándose con dos y valorando aún más la compañía de los canes. A punto tal que decidieron dedicar su vida a ello, ahora cuentan con 23 perros y se han convertido en todo un refugio a pesar de no tener nombre o una mega-organización, realmente vienen siendo un hogar temporal de adopción, pero mientras que unos llegan otros salen.

En vista que dos personas no dan abasto con 23 perros, han decidido cambiar algo en su especie de fundación: contratar personal que vive en las calles con sus mascotas. Contrario a lo que se puede creer, las personas sin hogar son unos de los que más cuidan a sus mascotas, suelen ser sus únicos amigos.

Brindan rescate, atención médica, reubicación, alimentos, a los perros y también mejoran la calidad de vida de los colaboradores callejeros, quienes también reciben su comida por la asistencia que prestan. Por ahora solamente han contratado a dos, pero no cuentan con los recursos que les gustaría para seguir sumando personas o mascotas.

Han iniciado una campaña en GoFoundMe para organizarse y realmente dedicarse solo a ello, maximizar el alcance de sus labores, pero aunque llevan casi 130mil dólares, el objetivo es 200mil y aún falta.

Siempre es bueno echar una mano a quienes intentar hacer el bien, mucho éxito a estos emprendedores de enorme corazón ayudando tanto a indigentes como a los animales.

Nota original de upsocl

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