Octubre 14th, 2019
01/07/2019 - Musicales, Rolling Stones

El asesino serial que horrorizó al país y que inspiró a Los Fabulosos Cadillacs

“El carnicero de Giles” es un experimento, dos canciones en una que firmó la dupla Vicentico-Sr. Flavio Fuente: Archivo – Crédito: Patrick Liotta
Luis Fernando Iribarren volvió a la casona de su tía abuela,en la calle Cámpora al 1700 de la ciudad bonaerense de San Andrés de Giles, y esta vez no lo dudó: tomó una almohada de su habitación e intentó asfixiar a Alcira, que dormía plácidamente en su cama. El procedimiento no le dio el resultado esperado o probablemente su paciencia no fue la necesaria para semejante acción. Así que salió de la habitación de su tía abuela, que tenía en ese momento 63 años, y buscó una vieja hacha que guardaba con recelo, regresó y se la incrustó dos veces en el cráneo.
Varios días después, los vecinos llamaron a la policía porque habían percibido olores nauseabundos que provenían de la casa de Alcira quien, según su sobrino Luis Fernando, había fallecido debido a un cáncer. Los agentes de la comisaría de Giles llegaron cuando Iribarren preparaba todo para enterrar los restos en el fondo de la casa.
El asesinato que conmovió a San Andrés de Giles ocurrió en 1995 y fue apenas la punta del ovillo del horror. Cuando la policía interrogó a Iribarren, el hombre aseguró con convicción haber matado a Alcira para “ayudarla a terminar con su sufrimiento”, pero titubeó en más de una oportunidad cuando le preguntaron por el paradero de sus padres y hermanos. Finalmente, Iribarren confesó: había matado a sus padres (Marta y Juan, de 42 y 49 años) y a sus dos hermanos (María Cecilia y Marcelo, de 9 y 15 años), casi una década atrás, en 1986, y enterrado sus cuerpos en una fosa común, a metros del chiquero de la casa de la familia en un campo del paraje Tuyutí.
La noticia acerca de un nuevo asesino serial se expandió rápidamente por el país y muy pronto todos estaban hablando de “El carnicero de San Andrés de Giles”.
Vicentico 99 Fuente: Archivo – Crédito: Sebastian Szyd
Calaveras y diablitos
“Olor a almizcle, el joven lame el cristo de la calavera. Sueño malo, ojos verdes, masacre de San Andrés de Giles”, canta en plan trash-metal
Flavio Cianciarulo, dos años después, en el tema ”

El carnicero de Giles – Sueño

“, del disruptivo álbum
Fabulosos Calavera, de Los Fabulosos Cadillacs.

“Escribí esta canción para Fabulosos Calavera. En lo musical estaba buscando fuera de las fronteras que nos presentaba Los Fabulosos Cadillacs y por esos días escuchaba mucho a Naked City (banda neoyorquina de vanguardia). De mi parte, hay mucho en la composición de
Fabulosos Calavera de ellos). Pero en cuanto a la lírica, habrá que decir que siempre fui muy lector y en aquellas épocas estaba obsesionado por los asesinos en serie”, cuenta Flavio Cianciarulo.
En cuanto a la lírica, habrá que decir que siempre fui muy lector y en aquellas épocas estaba obsesionado por los asesinos en serie
Flavio Cianciarulo
“Estaba leyendo la historia del ‘Petiso orejudo,
serial killer argento, y por esos días aparece una reseña policial en un periódico que habla de un caso de un muchacho que mata a toda su familia en la localidad bonaerense de San Andrés de Giles. La letra no se ciñe a eso exactamente, no narra el episodio, sino que es una versión más abstracta. Hay algo de oscuro, beáto y satánico a la vez: “La santa se soñó con llagas, lejos de la carne, torturada lloró su visión premonitoria”. Me acuerdo que Crónica tituló “El carnicero de Giles” y yo lo relacioné enseguida con lo de Barreda, el dentista de La Plata que también había asesinado a su esposa e hijas. Me pareció un personaje increíble para una canción”.
Iribarren tenía 30 años cuando la policía lo detuvo y luego de varios interrogatorios finalmente confesó todos sus asesinatos. Su relato fue escalofriante. “Salí a la puerta a fumar y pensar como hasta las tres de la madrugada”, contó sobre el día en que mató a sus padres y sus hermanos.
El asesino Luis Fernando Iribarren, a quien las señales de noticias apodaron “El carnicero de Giles” Crédito: Captura de Tv
En 2002, luego de varios años de un proceso que incluyó estudios psiquiátricos para determinar si era imputable, Iribarren comenzó a ser juzgado en Mercedes por la Sala III de la Cámara de Apelaciones. Ocho de los diez profesionales psiquiatras y psicólogos que declararon en el juicio arribaron a la conclusión de que Iribarren era consciente de lo que hacía y los jueces lo condenaron a “reclusión perpetua más accesoria por tiempo indeterminado”.
La letra de “El carnicero de Giles – Sueño” fue compuesta a medias entre Cianciarulo y

Vicentico

. “Son como dos canciones en una”, sostiene el bajista. “La Santa se soñó con llagas, con llagas. Lejos de la carne, torturada lloró su visión premonitoria”, canta la voz ronca de Flavio, a puro trash metal en el inicio, para luego convertirse en una suerte de standard de jazz y Vicentico que se suma: “Estoy soñando que llega mi muerte. Estoy soñando que veo la suerte. Los vecinos salen a saludarme, yo los abrazo y ellos laten muy fuerte”.
“Teníamos la voluntad de que los temas fueran de muchas partes, en una forma de componer no tan pop. Hacer del sobrante el material principal, creo que ése es uno de los grandes aciertos metafísicos de
Fabulosos Calavera”, contó Flavio en 1997. Precisamente, gracias a ese álbum Los Fabulosos Cadillacs serían premiados un año más tarde por los premios Grammy como el Mejor mejor grupo de rock latino alternativo. El hecho los convertiría en la primera banda latinoamericana en ser distinguida por la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación de Estados Unidos, un par de años antes de que empezaran los Latin Grammy.
“Carnicero” ocupa el tercer track del álbum con el que, en cierto punto, los Cadillacs se reinventaron con un sonido más crudo, apoyados por el ingreso del guitarrista Ariel Minimal.

Por:
Sebastián Ramos

Nota original de RollingStones

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