Septiembre 20th, 2019
27/06/2019 - Musicales, Rolling Stones

Soledad: "Me volví a enamorar de Jeremías después del nacimiento de las nenas"

Acaba de regresar de un tour extenso por
15 ciudades de los Estados Unidos. Algo realmente histórico, no sólo para ella. Y ya se encuentra promediando la grabación de un nuevo trabajo discográfico, producido por el exitosísimo músico colombiano Carlos Vives y el argentino Cheche Alara (artífice de álbumes de Thalia, Il Volo, Cristina Aguilera, Estopa y Natalia Lafourcade, entre otros artistas), con el que pretende mostrar todas sus aristas e intereses, más allá de su obvia afinidad por el folclore. Mientras, ya se pueden escuchar dos de sus nuevos temas: el caribeño “La gringa” y la balada “Aunque me digas que no”. El resultado completo de su actual búsqueda musical se podrá apreciar en los recitales que ofrecerá el
5 y 6 de octubre, en el teatro Opera.
De esta manera,

Soledad Pastorutti

avanza en una carrera que ya cuenta con diez álbumes de estudio, seis en vivo, cinco recopilatorios, siete millones de placas vendidas, más de 2.500 shows, un Grammy Latino, once premios Gardel, dos Martin Fierro y numerosos discos de Oro y Platino. Y el orgullo de saber que fue, sin dudas, la artífice de la renovación del folclore en los años 90 y de haber acercado el género a los jóvenes.
“Mi carrera no hubiera sido posible sin el apoyo de mi familia, la de origen y la que supe construir. Hoy mi marido Jeremías y mis hijas Antonia (8) y Regina (5) me completan. No podría hacer lo que hago sin ellos. Son mi motor”, confiesa La Sole a
LA NACION en un reportaje que empieza por su actualidad profesional y concluye en su mundo afectivo.
"La gringa", una de las nuevas canciones de La Sole
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-Vos ya habías actuado en dos ocasiones en los Estados Unidos. ¿Cómo fue esta vez la experiencia?
-Esta vez fuimos con una productora, La Diosa, porque nos gusta su manera de trabajar y su enfoque de las giras. La idea era cantar en teatros y llegar a un público más vasto, no apuntar sólo a los argentinos que viven allí, sino a toda la comunidad latina. Las primeras veces que fuimos a Estados Unidos lo hicimos por nuestra cuenta, para ganar terreno de a poquito, y por eso cantamos en lugares pequeños. Pero a mí me gusta hacer teatros. Con esta productora trabajamos muy cómodos, porque si bien la gira fue muy intensa -15 shows en 20 días- estuvo tan bien armada que pudimos descansar algo en el medio. Otra cosa importante de esta gira es que no incluyó sólo las ciudades más habituales, como Nueva York, Miami o Los Ángeles. También actuamos en Dallas, Houston, Salt Lake City, Las Vegas, New Jersey, Philadelphia, Washington, Chicago, San Francisco, Las Vegas, Orlando y Fort Lauderdale.
-¿El público era todo hispano?
-En esta gira, que fue la tercera, me llamó la atención que los argentinos no fueron mayoría en todos lados, según nuestro balance. Había mucho público peruano, mucho público boliviano. La gente de toda Sudamérica nos acompañó mucho en esta gira. Y en Chicago me vinieron a ver muchos mexicanos. Sentí que este camino que venimos recorriendo de a poquito está empezando a dar sus frutos.
La cantante viene de una intensa gira por los Estados Unidos, en la que recorrió 15 ciudades en 20 días Crédito: Diego Spivacow / AFV
-¿Qué mirada tienen hacia vos en los Estados Unidos? ¿Te reconocen por tu trayectoria o como la sucesora de Mercedes Sosa?
-Me parece que me ven como a alguien más cercano a lo segundo, pero no porque realmente piensen que soy su sucesora..En tu lugar de origen, la visión de los de al lado -máxime si te vieron crecer- es muy diferente a la de alguien que te ve llegar como una artista aplomada. Mucha gente acá tiene una confianza conmigo que es muy bonita, pero que también complica los cambios. Porque dicen: pero si yo la vi crecer, yo la vi cuando empezó. Es más difícil cambiar esa visión que la de la persona que me ve en el exterior por primera vez, ya siendo una artista hecha y derecha, y después de haber vendido equis cantidad de discos. Y para el argentino que está un poco más detenido en el tiempo, allá, el impacto es aún mayor, porque muchos se fueron en el 2001 o antes, entonces cuando me ven.¡soy otra! Pero los comentarios son buenos ¿eh? Después de cada recital me quedé en la puerta charlando con la gente, preguntándole qué es lo que más les había gustado del espectáculo. Y los comentarios siempre eran positivos. Me decían: “hace rato que no te vemos y pensábamos que seguías con lo del poncho”. Y eso está bueno. Me da una tranquilidad artística saber que si bien a priori van a buscar una cosa se encuentran, no digo que con algo diferente, porque no creo haber perdido la esencia, y de hecho sigo siendo una niña que juega en el escenario, pero sí con algo más abarcativo.
Como artista de música de raíz lo que más me interesa es perdurar por un camino hecho, no por un hit. Por suerte los he tenido, pero esperar a que surja un hit es casi como pretender ganar la quiniela
-Seas su sucesora o no, lo concreto es que Mercedes Sosa introdujo el folclore argentino en los Estados Unidos. ¿Te sirvió su camino?
-Justamente este camino lo emprendimos charlando mucho con (su hijo) Fabián Matus, cuando diez años atrás empezamos a intentar esa posibilidad. Cada vez que proyectás una carrera artística vas buscando la de alguien que haya hecho un camino parecido al que querés hacer. La vas observando por dónde fue, qué hizo y qué no. En ese sentido, Mercedes es mi guía. Tanto Fabián como otra gente que trabajaba con Mercedes nos pasaron ideas y tips. Empezamos muy solos y después apareció Alfredo Troncoso, un chileno que fue la primera persona que llevó a Mercedes a Alemania. Con él empecé de a poquito un camino internacional, trabajando en lugares muy chiquititos en Chile. Él me contó cómo fue el proceso con Mercedes y entonces me dije: será un camino largo pero hay que hacerlo. Y en eso estoy. Porque como artista de música de raíz lo que más me interesa es perdurar por todo un camino hecho, no por un hit. Por suerte los he tenido, pero esperar a que surja un hit es casi como pretender ganar la quiniela.
-¿Aprovechaste la ocasión para probar los temas de tu próximo disco?
-Sí, en el repertorio ya estaban preestablecidos dos temas del nuevo disco: “La gringa” y “La Valeria”, que es un tema que le dediqué a mi abuela. Surgió de una charla que tuve con ella, en la que me contó cómo fue el día de su casamiento y lo feliz que fue en ese momento. Casi redacté tal cual lo que ella me contó y lo volqué en la canción y con esa canción terminamos todos los recitales de la gira. A la gente le encantó.
El nuevo disco de La Sole está producido por Carlos Vives, se está grabando entre Buenos Aires, Bogotá y Los Ángeles y visibiliza la vena compositora de la cantante Crédito: DIEGO SPIVACOW / AFV
-¿Ya tiene título el nuevo disco? ¿Cuándo saldrá a la venta?
-No, aún no lo tiene. Y saldrá a la venta…cuando lo terminemos. Supongo que para septiembre u octubre ya estará en la calle. No lo terminé aún porque me otorgué toda la libertad del mundo para cranearlo. El primer tema de difusión no iba a ser “La gringa” sino otro, pero cuando apareció “La gringa” sentí que tenía que ser ese. Yo soy una persona que siempre se manejó así, intuitivamente. Así soy yo, esa es parte de mi esencia, quiero respetarme. Compuestos ya hay más de 10 temas, pero no sé si van a quedar todos estos, porque yo hago un balance y luego voy sumando o descartando. Lo estoy grabando aquí, en Los Ángeles y en Bogotá.
-¿En este disco habrá más temas de raíz folklórica o baladas y pop?
-No, habrá de todo un poco, es un disco que forma parte de una búsqueda que vengo haciendo desde hace un tiempo. En principio te cuento que participo de la composición de la mayoría de los temas, lo que le va a dar al disco un carácter especial. En ese aspecto, el disco va a ser muy mío. Es algo que me propusieron los productores, ellos quieren sacarme el jugo en esa otra faceta, la de compositora, que no he explotado tanto hasta el momento. Y con respecto a cómo suenan las canciones también me guío un poco por ellos. Lo que les dije es: mi necesidad artística es siempre aggiornarme a los tiempos, es crecer sin perder la esencia. Es un poco difícil cuando se trata de música folclórica, más cuando en la Argentina siento que no ha habido una etapa de transición muy clara o marcada con el folclore. Tenemos las canciones más típicas, más clásicas, que van a estar toda la vida en el corazón de la gente. Y después de eso, no mucho más. En los 90 hubo un esbozo de cambio, gracias a Los Carabajal. Raly Barrionuevo es un tipo que se esfuerza mucho por la renovación del género, pero aún esa renovación no ha prendido en la gente como pasó con la música colombiana; me parece que todavía hay un paso que no hemos dado acá en la Argentina. Bueno, estamos tratando de darlo.
-¿El folclore te sigue identificando o es un límite a superar?
-Sí, sin dudas el folclore me sigue identificando. Pero quiero ser dueña de cantar también otras músicas, otros géneros, un tango, una balada, lo que sea. De todos modos, siempre voy a tener la impronta del folclore en mi voz. Así que no hay que ser tan puristas.
"Aunque me digas que no"
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-¿Por qué recurriste a Carlos Vives para producir el disco? ¿La idea es aunar el folklore argentino con los ritmos tropicales?
-En realidad fue él el quien me lo propuso. Él quería producirme un disco completo desde hacía mucho tiempo, con el fin de aunar a la Soledad folclórica con la pop, a la Soledad de los temas clásicos con la internacional y a la intérprete con la cantautora. Y a mí me encantó.
-En 2015 grabaste un dueto con Vives, “Dame una sonrisa”, para tu álbum
Vivir es hoy. ¿En el nuevo disco volverán a cantar juntos?
-Ojalá, pero yo no quiero presionarlo. Este disco va saliendo así, lentamente, sin presiones, y viendo qué conviene a cada paso. Si él quiere, obviamente que volveremos a cantar juntos.
-En 1999 ya habías intentado la internacionalización de tu música con el disco
Yo sí quiero a mi país, producido por Emilio Estefan. ¿Qué diferencias encontrás entre este y aquél intento?
-En ese momento fue prematuro. No estaba muy convencida y tal vez acepté de buen grado todo lo que me proponían. Hoy tengo más claro lo que quiero y lo que no. Ahora la que decide y tiene la última palabra soy yo.
A 20 años del disco que le produjo Emilio Estefan, Soledad cuenta que se siente más madura y segura para expandirse al exterior con un repertorio que incluye al folclore, pero que también contempla al pop y a la balada Crédito: DIEGO SPIVACOW / AFV
-Hablemos de los temas de difusión. El primero, “La gringa”, es bien autorreferencial.
-Sí, “La gringa” soy yo. Y un poco tiene que ver con los prejuicios que yo viví de chica, cuando empecé a cantar folclore. Porque yo no soy morena, tengo justamente cara de gringa. Y tengo pecas en las manos y suelo sonrojarme. Eso se lo comenté a Carlos Vives y a partir de ahí escribió la letra del tema, que sin dudas me representa enteramente. ¿Por qué yo debería ser de otra manera para poder cantar folclore? Como si fuera poco, nací un 12 de octubre, y en ese entonces era el Día de la raza. Más folclórica, imposible.
-El segundo tema de difusión, “Aunque me digas que no”, lo co-compusiste con
Claudia Brant
. El tema se centra en un amor no correspondido. ¿Te ha pasado alguna vez?
-Sí, pero cuando era chica. De adolescente. Después, por suerte, encontré a Jeremías en el último año de la secundaria, que nunca me ha hecho sufrir.
-¿Tu esposo Jeremías fue realmente el primer y único hombre en tu vida?
-Bueno, de chica tuve algunos novios, pero Jeremías fue y es la única relación importante de mi vida.
-¿Estás conforme con eso o a veces te arrepentís de no haber vivido más experiencias?
-Estoy conforme porque me siento una mujer plena. Lo conocí en el último año del secundario, en la nocturna de Arequito. Y ya hace, en total, 21 años que estamos juntos, nueve como novios y 12 como esposos. Además de ser el padre de mis hijas, es mi compañero de vida.
-¿Fue cambiando la relación entre ustedes a lo largo de los años?
-Sí. Al principio nosotros tuvimos un noviazgo raro, muy distinto al que viven los jóvenes de hoy. Un noviazgo con cada uno en su casa. Yo nunca me quedé a dormir en la de su familia y él tampoco en la mía. Si bien Jeremías había tenido relaciones más liberales, aceptó las circunstancias, fundamentalmente por respeto a mi padre. Por eso, cuando nos casamos, fue todo pasión, ¡imaginate! Recién ahí tuvimos tiempo para estar todo el día juntos. Después, tras el nacimiento de nuestra primera hija, tuvimos una crisis. Él, cómo decirlo, se sintió desplazado. Y pudo haber habido algo de eso. Era mi primer hijo y yo tampoco sabía cómo manejarme. Pero al tiempo lo resolvimos y ya con la segunda nena no nos pasó. Yo te diría que me volví a enamorar de Jeremías después de las nenas, cuando comprendí que era el mejor padre para mis hijas que me podría haber tocado. Somos como el agua y el aceite, pero congeniamos perfectamente como pareja y padres. El es más pensante y yo más impulsiva. Me deja volar, pero cuando lo necesito me ayuda a mantener los pies sobre la tierra.
La Sole, bellísima en la edición 2018 de los Latin Grammy Fuente: Reuters
-¿Se puede mantener la pasión encendida durante tanto tiempo? ¿Tenés tips?
-Yo creo que sí. Creo que una clave es ser siempre sincera y decir lo que a una le gusta y lo que a una le incomoda. En nuestro caso, increíblemente, lo que funciona es que trabajamos juntos. Si yo me fuera de gira sola, y de golpe volviera cansada a casa, tal vez él no me entendería. Y pretendería algo que tal vez en ese momento no le puedo dar. Pero como viene conmigo está al tanto de todo y no hay reproches. Además, lo bueno de estar de gira juntos es que estamos siempre en hoteles.como si fuéramos novios y entonces… Yo no sé qué puede llegar a pasar el día de mañana, porque nadie puede predecir si una relación será para siempre o culminará algún día, pero por el momento somos muy felices.
-Hablemos de tu cambio de imagen. En los dos últimos vídeos se te nota muy sensual y sin miedo a mostrar tu figura. ¿Ahora te sentís más segura con tu cuerpo?
-Bueno, al principio era muy chica y hasta un granito me angustiaba. Además debía lidiar con los prejuicios del medio, como que si cantás folclore debés hacerlo todo el tiempo tapada. El cambio fue paulatino. Pero lo decisivo fue convertirme en madre. Ahí me sentí más mujer que nunca y me amigué con mi imagen. Me vi linda. Y ahora ya no tengo problemas en mostrarme tal cual soy. Eso sí: siempre necesité que alguien me ayude con la ropa, que me indique qué me queda bien y qué no. Pero si no me siento cómoda ya no le hago caso a nadie, antes era más sumisa y aceptaba todo.
-Hoy las mujeres en la Argentina están viviendo un momento de mucho empoderamiento. ¿Qué opinás de este momento histórico y de las reivindicaciones que se persiguen?
-Me parecen bien. Yo vengo de una familia de mujeres fuertes. Mi bisabuela vino de su Italia natal con muchas ilusiones y no las pudo cumplir. Fue mucama y sin embargo nunca se sintió víctima de nada y se hizo respetar. Y a mí nunca me dijeron que no hiciera ésta o tal otra cosa por ser mujer. Siempre mi familia me alentó para que sea yo y cumpla mis deseos. Pero soy consciente de que no a todas las mujeres les ha sucedido lo mismo. Es hora de que exista una mayor igualdad, empezando por los salarios.
Lo único que pido es que los cambios no sean tan tajantes ni tan abruptos, que nos incluyan a la mayoría, a mí, a mi mamá, a las mujeres que ya son abuelas, que nos den tiempo para asimilarlos
-¿Qué opinás sobre la legalización del aborto? Te lo pregunto puntualmente porque en uno de tus recitales, a comienzos de este año, alzaste un niño que llevaba en su cuello un pañuelo celeste. ¿Fue algo casual o una toma de posición?
-¡Qué bueno que me lo preguntes! En principio yo no elegí a ese niño para subirlo al escenario, a ese niño lo subió alguien, supuestamente sus padres. Vi que tenía un pañuelo celeste, sí, pero no que incluía una inscripción. De la misma manera hubiera alzado a un niño que tuviera un pañuelo verde. Siempre los niños que se visten de gaucho tienen un pañuelo en el cuello, sea del color que sea. Así que no me llamó la atención en ese momento. Recién me di cuenta del asunto cuando yo misma subí un video con el nene a mis redes y vi lo que la gente empezaba a decir. Me cuesta tomar una posición con respecto a la legalización del aborto, pero no tengo dudas en cuanto a la despenalización. Y ni qué hablar de cuando una chica es violada. ¿Cómo se puede pretender que después de lo que le ha pasado sea madre? Otra cosa que me llama la atención es que en tres provincias exista la despenalización y en el resto del país no, habría que unificar eso para que todas las mujeres tengan los mismos derechos. Y empezar por el principio: educación sexual obligatoria para todos, algo que no está sucediendo.
-Tenés dos hijas. ¿Te preocupa dejarles un país más igualitario? ¿Qué hacés para lograrlo?
-Sí, claro que sí. Quiero un mundo más justo e igualitario para ellas. Pero creo que las nuevas generaciones ya lo están haciendo más igualitario y nos están enseñando a todos. Lo único que pido es que los cambios no sean tan tajantes ni tan abruptos, que nos incluyan a la mayoría, a mí, a mi mamá, a las mujeres que ya son abuelas, que nos den tiempo para asimilarlos y ser parte de un cambio más general que no debería quedar en una moda.
Por:
Gustavo Lladós

Nota original de RollingStones

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