Julio 21st, 2019
26/03/2019 - Sociales, Upsocl

Aunque solía temer, siguió a una mujer para pedirle comida. No imaginó que sería parte de su familia

Me hubiera encantado no escribir ni una palabra sobre esto, ni que alguna celebridad, consideradas líderes por muchos, hayan pronunciado alguna de las celebres y machistas frases que podrán ver un poco más abajo. Que un personaje público diga que “hay mujeres que necesitan ser violadas”, o que “Si Hillary no puede satisfacer a su esposo, ¿cómo pretende satisfacer a Estados Unidos?”. ¿Cuál es el límite de estas personas que muchas veces son “ejemplo” para la sociedad?

 

La mujer se ganó la confianza de la perrita hasta que pudo acariciarla. La conmovió tanto, que no dudó ni un solo segundo en adoptarla.

Los perritos que lo han pasado mal o han conocido la peor parte del ser humano, suelen mostrarse desconfiados cuando alguien se les intenta acercar. Y no es para menos, si la mayor parte de su sufrimiento ha sido causado por ellos.

Bien lo sabía esta perrita, que había sido abandonada en la calle y aunque anhelaba tener una familia, era demasiado temerosa para acercarse a alguna persona.

Sin embargo, el hambre a veces hace hacer cosas impensadas… y fue eso lo que la llevó a seguir a una mujer llamada Jillian.

Resulta que un viernes por la noche, la chica estaba intentando sacar la basura de su casa cuando de pronto vio a alguien escondido en la oscuridad. Algo asustada miró detenidamente y se encontró con dos ojos brillantes que la miraban… luego pudo distinguir el contorno de un perro bastante delgado que parecía buscar algo.

Pero Jillian tenía claro que si se acercaba, era más que seguro que el perro se alejaría.

“Ella se escapó cuando me escuchó venir”, recordó Jillian, quien pudo notar que era hembra. “Pero cuando hablé con ella, se detuvo y escuchó”.

Sorprendentemente la cachorra volvió al día siguiente, pero seguía manteniendo cautelosamente la distancia. Y cuando la mujer intentaba acercársele, ella huía, pero esta vez no tan lejos.

Fue entonces cuando la mujer descubrió que la perrita quería algo, pero no sabía cómo preguntar. “Cuando me di la vuelta para volver a entrar, me di cuenta de que me estaba siguiendo a distancia”, dijo Jillian. “Fue entonces cuando pensé que podía hacer que ella confiara en mí. “Conseguí un tazón de agua y algo de comida para perros y los dejé en un rincón de mi jardín antes de caminar a una distancia segura”.

Y comió.

JillianAl día siguiente, el encuentro entre ambas volvió a suceder. Pero esta vez Jillian había hecho un plan con su esposo e intentarían hacer que entrara a su jardín. “Conseguimos algo más de comida para perros y le dejamos un rastro para que la siguiera a nuestro patio, donde la alimenté de nuevo”, dijo. “Esta vez, me senté cerca de la comida. ¡Esperaba que ella se escapara después de que comiera, pero en cambio se quedó a mi lado e incluso comenzó a olfatearme!

“Cuando me levanté, ella me siguió hasta mi patio trasero y se sentó a mi lado“, agregó Jillian. “Nunca se me había acercado un perro callejero así. Estaba esperando que alguien le diera una oportunidad”.

Y tal como lo descifró, Luna, como la llamó, estaba destinada a ser un miembro más de su familia.

Por ahora llevan poco tiempo viviendo juntos, pero Luna les ha demostrado una y otra vez que fue la mejor decisión que pudieron  haber tomado. Aunque sigue siendo algo asustadiza en especial con los ruidos fuertes como el cierre de puertas con el viento, adora que la acaricien y la mimen.

Desde ahora en adelante, será una perrita totalmente amada y feliz.

Nota original de upsocl

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