Junio 25th, 2019
25/03/2019 - Sociales, Upsocl

Cachorro vivía atado a un poste. Su dueño le daba de comer un caracol al día y nadie podía tocarlo

Apenas se conocieron, se enamoraron perdidamente y ya llevan 2 años de matrimonio y felicidad.

Muchos aseguran que las personas que tienen la misma edad o una similar tienen más cosas en común y por ende más posibilidades de formar relaciones exitosas. Sin embargo, la relación entre esta pareja deja claro que a veces la edad no tiene nada que ver.

Almeda Errell y Gary Hardwick tienen 53 años de diferencia y llevan 2 de casados.

Él tiene 19 y aunque podría estar con una chica joven con quienes los demás creen que puede tener más intereses en común, prefiere pasar los días junto a su mujer de 75 años, quien lo hace totalmente feliz, de acuerdo a sus propias palabras.

Si bien puede sonar bastante extraño, para él no lo es tanto, ya que se considera bastante maduro y le cuesta encajar con las personas jóvenes.

Por eso cuando conoció a su encantadora mujer, enseguida cayó perdidamente enamorado de su personalidad y de sus ojos azules.

La pareja se conocieron en el funeral de uno de los hijos de Almeda, y luego se volvieron a encontrar en una pizzería. Entonces, jamás volvieron a separarse. 

Y para todos aquellos que los juzgan y no comprenden su relación, la pareja decidió crear un canal de Youtube para dar detalles de su amor. Allí revelan que tienen intereses y pasatiempos similares y Gary insiste en que estar con alguien 53 años mayor, no es perder el tiempo.

Incluso se atrevieron a contar cómo fue su primer encuentro sexual. De acuerdo a sus palabras, ocurrió la noche en que se casaron y “fue una experiencia increíble. Había una conexión tan profunda allí. Ella es una amante maravillosa”, asegura el chico.

Y para todos aquellos que se están preguntando cómo lo tomó la familia… hay algunos que los apoyan y otros que no. Según la mujer, cuando uno de sus hijos conoció a Gary, no volvió a dirigirle la palabra. Sin embargo una de sus nietas la comprende a la perfección y la defiende diciendo que “vivimos en el siglo XXI y esas cosas realmente no deberían importar”.

La pareja sin duda está de acuerdo con la opinión de la nieta de 17 años de Almeda y buscan inspirar a las personas a preocuparse más del amor que de las edades, pues eso es sólo un número y según ellos, no es lo realmente importante.

Y tú, ¿qué opinas al respecto?

Cuando unos turistas se preocuparon por él, el hombre no hizo más que reírse y burlarse de ellos.

Una paramédico llamada Chloe Henley, junto a su esposo Alex Jewkes, quien trabaja como guardia de seguridad, habían viajado a Filipinas de vacaciones. Arrendaron un departamento por unos días, desde donde escucharon a alguien llorar. Bajaron a ver si podían encontrar a la persona, y se sorprendieron al ver que se trataba de un pequeño cachorro, a quien llamaron Peso.

Parecía tener mucha hambre y estaba deshidratado. Su dueño decidió atarlo a un poste con una cuerda al lado de un sitio de construcción, lo que no le permitía moverse. Peso no tuvo más opción que quedarse allí, mientras su dueño sólo le daba de comer un caracol al día.

Cuando la pareja preguntó por él, el hombre no hizo más que reírse y burlarse de ellos por querer cuidarlo.

“El cachorro estaba muy delgado y no se veía bien. Habían 30ºC y no tenía agua. Nos tenía miedo, temblaba, pero cuando le dimos agua se tranquilizó. Le preguntamos al dueño si estaba comiendo y le pareció chistoso y le trajo un caracol y dijo miren le doy un caracol todos los días a las 12″, contó Henley a iNews.

“Sabíamos que no podíamos dejarlo ahí así, al dueño no le importaba”.

Así que la pareja le rogó al dueño a darles a Peso. “Le ofrecimos dinero y discutimos harto hasta que nos dijo que nos lo lleváramos, que para él no valía nada. Le dimos de comer y mucha agua, y lo llevamos a la playa. Estaba muy asustado e inseguro porque jamás había caminado o corrido. Esa noche durmió 21 horas, creo que estaba exhausto y por fin se sentía a salvo”.

Lo llevaron donde un veterinario para examinarlo. Ahí les dijeron que Peso solo pesaba 2.3 kilos, la mitad de lo que debía estar pesando. En dos semanas, con una vida ya más normal, subió a su peso ideal y confiaba en la pareja.

“Todo era nuevo para él, jamás había pisado el pasto, y jugado con juguetes”, dijo Chloe.

Peso tuvo suerte, pero en las calles de Filipinas muchos otros perros viven realidades similares. “La gente nos apuntaba y miraba raro, no entendían porqué llevábamos al perro. Hay tantos perros callejeros, con sarna y otras enfermedades, todos peleando por un poco de comida. Los veterinarios son caros, así que es fácil entender porque hay personas que los consideran como tener un hijo”.

Alex y Chloe pensaron en encontrarle una casa a Peso en Filipinas pero no sintieron que fuese una buena idea. “No sabemos si alguien lo cuidará bien, así que mejor nos lo llevamos al Reidno Unido”, dijo Alex.

Pronto tendrá su pasaporte de mascota y recibirá sus vacunas. “Estamos ansiosos por llevarlo a casa y darle la vida que se merece”.

Nota original de upsocl

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