Julio 21st, 2019
20/03/2019 - Sociales, Upsocl

Perro ve llegar a su dueño a casa un día cualquiera. Corre y salta como si hubiesen pasado semanas

Lo tomó por el cuello y no le importó arriesgar su vida con tal de quitarle el dolor al animal.

Aunque los animales salvajes parezcan ser una amenaza para los humanos y de seguro nadie quisiera acercárseles por miedo a ser devorados, lo cierto es que los humanos son una amenaza para ellos. Muchos los persiguen para quitarles las pieles y crear hermosos abrigos, carteras, etc. 

Esa es una de las razones por las que hay tantas especies en peligro de extinción.

Si bien no se enfrentan directamente a ellos, pueden poner trampas para que caigan y así capturarlos de manera más fácil. 

Precisamente con una situación así se encontró este hombre en un recinto de animales salvajes donde patrullaba cuidando que nadie intentara cazarlos o capturarlos. En uno de los caminos vio a un felino que cojeaba por el dolor en una de sus patas, y al acercarse, se percató que había pisado una trampa y tenía la pata evidentemente herida.

Sin embargo, ayudarlo no sería fácil. Recordemos que es un animal salvaje que intentará atacar si se ve amenazado.

Por eso con ayuda de un bastón de captura lo rodeó por el cuello y aunque parecía ahorcarlo, solo intentaba ayudarlo. Cuando el felino sintió que ya no tenía forma de defenderse y prácticamente se rindió frente al sujeto, él se acercó a su pata y retiró cuidadosamente la trampa en solo cuestión de segundos.

Pero ahora venía una de las partes más difíciles: liberarlo.

Si bien de seguro el lince seguía sintiendo dolor, podría lanzarse a atacarlo perfectamente… pero al parecer entendió que solo intentaba ayudarlo, y cuando retiró la correa de captura de su cuello, se alejó algo confundido por lo que acababa de ocurrir.

Mira aquí el improvisado rescate:

Lo bueno… es que no volverá a sentir dolor.

Aunque en dos años solo se mostró tierna y cariñosa, sacó su lado más agresivo para defender a su dueña.

Aunque muchos adopten perros para proteger sus hogares, otras personas en realidad lo hacen para convertirlos en sus amigos. Al menos eso había hecho esta familia, que buscaban una perrita cariñosa para llevar a casa y jugara con sus tres pequeños hijos.

Todo había salido bien por 2 años, Lola era una Staffordshire terrier extremadamente tierna que jamás había mostrado signos de agresividad… hasta que vio en peligro a su madre humana y no dudó en atacar para protegerla.

Resulta que en una de las tantas tardes de paseo por Co Antrim, en Irlanda del Norte, Lola y su dueña iban de regreso a casa cuando de pronto un desconocido se les puso en el camino y agarró con fuerza a la mujer, le tapó la boca con su mano y comenzó a arrancarle la ropa.

“No había visto ni escuchado nada, salió de la nada. Tenía su mano en mi boca y tiró de mi cabeza hacia atrás por mi cabello con tal fuerza que perdí parches de cabello y tengo bultos en mi cabeza. Pensé que iba a morir, pero en lo único que podía pensar era en mis tres hijos” contó la mujer.

Si bien el momento se hizo eterno porque a Lola le tomó tiempo asimilar el riesgo, cuando vio que le rasgaba los pantalones a su dueña, se lanzó directamente a su brazo y lo mordió tan fuerte, que su mandíbula quedó trabada.

“Había dejado ir su correa y, de repente, Lola estaba gruñendo y gruñendo y luego ella hundió los dientes en su brazo. Lola tenía un buen agarre de él en su mandíbula y él comenzó a esforzarse por intentar sacarla”, recordó.

Google MapsComo intentaba liberarse de la perra, el abusador dejó ir a la mujer y tan pronto como logró zafarse de la mascota, salió corriendo. “Yo estaba en shock y ni siquiera pensé en echarle un vistazo o ver dónde había ido”, contó la afectada.

Afortunadamente el hombre no alcanzó a hacerle nada y ella llamó a su esposo de inmediato, quien llegó al lugar e intentó ubicar al atacante, pero ya se había ido.

Sin embargo, la mala experiencia sirvió para tener claro que su mascota siempre estará dispuesta a defenderlos, pase lo que pase. “Estoy muy agradecida de tener a Lola conmigo. Ella es una Staffie de dos años y normalmente es muy gentil. Ni siquiera puedo pensar qué hubiera pasado si ella no hubiera estado conmigo. Su instinto de protección entró en acción y, si no fuera por ella, no tengo ninguna duda de lo que habría sucedido, ella es nuestra heroína”.

¡Un aplauso para Lola!

Nada se compara al amor entre mascota y humano.

Si alguna vez han tenido a un perro como mascota, sabrán que se emocionan fácilmente, a diferencia de los gatos, quienes pueden mantener cierta compostura al ver a su persona favorita. Los perros por su lado, prefieren demostrar su emoción moviendo su cola de lado a lado, orinándose o corriendo y saltando de un lado a otro.

El problema es que uno jamás lo ve venir, especialmente no esos saltos que pueden llegar a botarnos al suelo como si fuésemos una débil pluma.

Riley es un golden retriever, que como todo buen perro, espera todo el día para ver a su amo después de ese par de horas que se sienten como semanas enteras. Eso significa que durante varias horas prepara sus mejores saltos y movimientos de cola para darle la bienvenida otro día más a su humano y así celebrar juntos la vida.

En el video, Riley salta tan alto que menos mal su dueño venía preparado, de lo contrario esa caída no habría sido nada suave.

Era tanta su emoción que corrió hacia afuera y saltó hacia los brazos de su dueño como si no se hubiesen visto en años.

La expresión de felicidad en el rostro de Riley es evidente, y viendo el resto de sus fotos en su cuenta personal de Instagram, está claro que este perro nació para dar abrazos y muchos lengüetazos.

Nota original de upsocl

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