Abril 18th, 2019
20/03/2019 - Sociales, Upsocl

Crean palets hechos de coco que podrían salvar 200 millones de árboles al año. El planeta lo necesita

El pequeño Maverick no le quita la vista de encima, en cualquier momento puede necesitar de su ayuda.

A los 11 años los perros son prácticamente ancianos de 90 años en la línea de tiempo humana y por eso, este perro llamado Charlie podría considerarse es todo un abuelo. Hace un par de años, la vejez comenzó a afectarlo y a causa del glaucoma que padecía debieron removerle ambos ojos.

El drástico cambio no fue tan terrible pues seguía caminando, aunque su ánimo ya no era el mismo de antes. Pero eso cambió cuando su dueña, Chelsea Stipe y su esposo, adoptaron a un cachorro a quien nombraron Maverick.

El cambio en Charlie desde la llega de Maverick ha sido más que positivo. Los dos se hicieron buenos amigos de inmediato.

“Charlie definitivamente es mucho más juguetón, como un cachorro, desde que Maverick llegó. Cuando le comprábamos juguetes los dejaba ahí abandonados. Ahora, los dos juegan juntos siempre”, dijo Stipe a The Dodo.

Aunque Maverick tiene sólo unos meses de vida, parece entender muy bien a Charlie y el mundo donde vive, sobre todo porque no puede ver, y lo ha adoptado como si fuese una especie de mentor. “Sabe que Charlie es diferente, le deja juguetes adelante. Cuando lo ve moverse, se pone en guardia y lo ayuda a mantenerse en la calle cuando salen a caminar”. Y también siempre se acerca a dormir junto a él, como para hacerle saber que no está solo.

Aunque los dos son distintos en edad, eso no ha evitado que sean buenos amigos. De hecho, es esa diferencia los que los ha hecho unirse más aún.

 

Son 100% biológicos a partir de la cáscara de coco, que reemplaza la madera. Así se evita la tala de arboles y transporte de millones de ellos.

Los árboles de coco son esenciales para la vida en la India peninsular. Los utilizan para fabricar artículos para el hogar e incluso en para sus creaciones culinarias. Pero a pesar de ser indispensable para la comunidad, también genera muchos residuos que termina en las calles, incluso tapando el drenaje y aportando contaminación en el aire cuando lo queman. Es un problema serio.  

Aún el gobierno local no se ha hecho cargo del problema, pero un proyecto podría ayudar, utilizando los restos de coco para una causa positiva.

CocoPallet hace paletas de transporte 100% biológicas a partir de la cáscara de coco, que reemplaza a las de madera. Lo positivo de esta iniciativa es que así, se evita la tala de arboles y transporte de millones de árboles.

1.700 millones paletas de madera se producen anualmente para los exportadores asiáticos, causando el uso innecesario de aproximadamente 200 millones de árboles al año, según el proyecto definió en su sitio web. Definitivamente esos árboles se podrían salvar y quedarse en su lugar o para usos de larga duración.

Este proyecto no requiere tratamientos dañinos y costosos para las plagas, como la fumigación con metilbromuro. Los palets solo contienen fibras naturales y lignina, sin resinas sintéticas. Además su producción genera ingresos adicionales para los agricultores locales.

Michiel Vos, fundador del proyecto, improvisó con la tecnología desarrollada por investigadores de la Universidad de Wageningen. Desarrolló la idea y concretó el negocio.

Asia produce más de mil millones de pallets cada año. Requieren madera blanda que importan de Canadá, Nueva Zelanda o Europa del Este en gran escala.  Esto es sinónimo de exportar bosques enteros a Asia, lo que genera un enorme costo de transporte.

Nota original de upsocl

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