Mayo 25th, 2019
18/02/2019 - Musicales, Rolling Stones

Lollapalooza 2019: Portugal The Man, la banda que consiguió su primer hit cuando ya había bajado los brazos

Tocaron en el primer Lollapalooza y muy poca gente los vio; ahora, con su éxito “Feel It Still” serán una de las grandes atracciones del festival, que se realizará en el Hipódromo de San Isidro entre el 29 y el 31 de marzo
Una guitarra que no suena. Un acople. El sonido que se interrumpe por completo. Y vuelta a empezar. Una. Y otra. Y otra vez. Eran las 3 de la tarde del 1 de abril de 2014. El primer día de la primera edición de

Lollapalooza Argentina

le daba otro cachetazo a

Portgual. The Man

. Mientras trataban de sortear los problemas con una sonrisa y así sacar adelante un breve repertorio de nueve canciones, buena parte del público migraba al escenario más cercano a revolear sus remeras al aire al ritmo de “Safe and Sound”, el hit global con el que los Capital Cities se metían en el bolsillo al público que había llegado temprano y con ganas de bailar.
El hecho, aunque menor, pintaba el cuadro completo para Portugal. The Man: recién editaban su séptimo disco de estudio (
Evil Friends, 2013) y comenzaban a hacerse la idea de que jamás conseguirían el éxito masivo. Para añadir una pátina de drama, veían cómo la banda de al lado ya era reconocida por estas latitudes apenas con un solo álbum. “Sentíamos que ese era nuestro techo”, cuenta Zachary Carothers, bajista y miembro fundador del grupo formado en Alaska. “Creíamos que nunca íbamos a salir del nicho, ya no esperábamos volvernos populares”. Pero el mundo de la música popular tiene destino incierto. Cuatro años después, editaron
Woodstock y su single “Feel It Still” hizo explotar las plataformas de streaming.
Más de 600 millones de reproducciones en Spotify y un video que fue visto más 200 millones en YouTube los ponían en el centro de la escena, a codearse con Justin Bieber y Ariana Grande. Tarda en llegar, y al final hay recompensa, como cantaba Gustavo Cerati en “Zona de promesas”.
“Aquel show fue muy divertido, a pesar de la cantidad de problemas que tuvimos con el sonido”, recuerda Carothers sobre su debut en Argentina. “Pero éste será muy distinto. Tener un hit te pone en un lugar totalmente diferente. Además, va a ser uno de los pocos recitales que demos este año, así que intentaremos ponernos bien creativos”, anticipa sobre la que será, cinco años después, su nueva participación en Lollapalooza Argentina. Para Portugal The Man, formados en Alaska en 2004, todo se transformó después del hit, desde la puesta en vivo hasta su perspectiva frente a la música mainstream. “Sabemos y entendemos mucho más de la industria de la música”, asegura el bajista. “Cuando grabás un disco sumás el conocimiento que adquiriste en los anteriores, tenés información. Y la información siempre es poder. Para el próximo álbum vamos a aplicar muchas cosas que aprendimos en este último año”.

Anatomía de un hit
Aunque el éxito de una canción no es algo que pueda calcularse de antemano, “Feel It Still” reúne los ingredientes básicos para convertirse en un hit instantáneo. Un bajo que marca un pulso bailable en el mejor estilo indietrónica, arreglos sintéticos que entran y salen, un falsete endulzado y un estribillo que toma la melodía de “Please Mr Postman”, aquel clásico de The Marvelettes que luego reversionaron The Beatles. En menos de tres minutos, la canción actúa como un neurotransmisor que se activa en algún rincón del cerebro y exige volver a darle play, como si algo en ella sólo pudiera ser resuelto en escuchas infinitas.
“Salió de la nada”, cuenta Carothers sobre “Feel It Still”. “Es una gran canción, pero también está claro que hay cuestiones que no dependen de vos, es estar en el momento justo en el lugar indicado. Ya sabemos que es imposible intentar repetir ese éxito. Podés tener a los mejores trabajando con vos, ponerle millones de dólares al proyecto y aún así puede no suceder”. De hecho, el tema es el resultado final de una zapada distendida de la que los propios músicos no esperaban demasiado. Casi en plan lúdico, comenzaron a sumar ideas sobre la base que se repetía casi sin variaciones. En seguida, John Gourley, cantante y guitarrista del grupo, se sumó con la melodía de “Please Mr Postman” para aportar alguna referencia. “Es algo que hacemos muchas veces”, explica Carothers. “Para que el momentum no se interrumpa y la música siga fluyendo, cantamos un tema conocido arriba hasta que definimos una letra y una melodía propia”.
Pero esta vez, el disparador se volvió columna vertebral. El primer verso del estribillo (”
Soy un rebelde sólo por diversión ahora”) les exigía mantener el mismo diseño melódico que aquel éxito del sello Motown. Y aunque el abogado del grupo y los ejecutivos del sello les recomendaron hacer algunas modificaciones para no tener que compartir regalías, Portugal. The Man prefirió no alterar nada y dejar en claro sus influencias. “Sabíamos que eso significaría no ganar plata con el tema, pero sentíamos que el tema era perfecto así, que no admitía cambios”, explica Carothers y completa entre risas: “Además, nos gusta que la gente que nos inspiró reciba un cheque nuestro, es como cerrar el círculo”.
-¿Creés que haber tenido su primer éxito de grandes los encontró en una mejor posición que si lo hubieran tenido con el primer disco?
-Absolutamente, 100 por ciento seguro. Si hubiese tenido éxito a los 23 años, hoy sería una persona horrible. No digo que ahora sea una buena persona, pero seguramente sería peor. Realmente nos ayudó mucho todo lo que vivimos. Tenemos 37 años, pasamos por muchas cosas, nos formamos en Alaska y nos mudamos a Portland, hemos sido pobres, maduramos, pagamos nuestro derecho de piso, sumamos miles y miles de horas de trabajo, de giras… estoy orgulloso de mí y de mis compañeros. Volverse masivos después de todo eso se siente especial, hasta un poco raro.
-¿Cómo fue tener una banda de rock en Alaska? Si bien es Estados Unidos, parece demasiado alejado del centro de la escena.
-Es exactamente así. Y lo sabíamos, un poco por eso nos mudamos a Portland apenas salieron las primeras giras. Alaska es un gran lugar para inspirarte, hay un sentido de la comunidad muy fuerte. Casi no había bandas de rock cuando vivía allá. Estaban los 36 Crazyfists, que aún siguen de gira, y son la primera banda que vi en vivo, en 1994. Hay una mentalidad que es muy de Alaska que es pensar: “si querés algo, hacelo vos”. Y eso pasa desde gente que se construye sus propias casas porque hay pocos albañiles hasta jóvenes como nosotros que armamos nuestra banda porque no había otras para ir a escuchar. ¿Querés que haya una escena de rock independiente? Bueno, construíla porque acá no existe.
Por:
Sebastián Chaves

Nota original de RollingStones

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