Febrero 15th, 2019
12/02/2019 - Sociales, Upsocl

Pasó 9 años cuidando a su madre biológica que la abandonó cuando bebé. Ella nunca supo la verdad

“¿Para qué tienes animales? Es una vergüenza” fue uno de los tantos comentarios que recibió la mujer por su repudiable actuar.

Las personas son cada vez más crueles con los animales. Pareciera que por ser seres más indefensos, abusar de ellos no es algo malo… pero en realidad es todo lo contrario, es lo más cobarde y repudiable del mundo.

Bien lo saben los pasajeros de un tres en Argentina, quienes fueron testigos de una triste escena en la estación Glew.

De acuerdo a las imágenes captadas por los propios pasajeros, una mujer estaba fuera del tren haciéndole cariño a su perro para que estuviera tranquilo. Y aunque podría haber sido una tierna escena entre dueña y mascota, lo que estaba por ocurrir evidenciaría la falta de amor de ella hacia su fiel amigo.

Apenas el tren se detuvo y abrió las puertas, la mujer esperó hasta que se estuvieran por cerrar para correr rápidamente y lograr deshacerse de su perro.

Como sabía que el animal tan fiel la seguiría, lo mantuvo engañado hasta que llegó el tren.

Obviamente el perrito corrió tras ella, en un intento por mantenerse siempre a su lado, pero ella ya tenía todo calculado y no había vuelta atrás. El perrito había quedado afuera, confundido por el abandono.

Ella, aunque logró su objetivo, no imaginó que los pasajeros ya sospechaban de sus intenciones, pues al parecer lo había intentado minutos antes… así que cuando logró subirse al tren, en lugar de disfrutar el viaje, tuvo que soportar una serie de insultos de parte de los demás, quienes no le iban a dejar pasar lo que había hecho.

“¿Tú dijiste que el perro era tuyo?” La increparon. “¿Por qué no te bajas y te das la vuelta?”, “Sos una basura”, fueron algunos de los comentarios que recibió la mujer apenas entró al vagón, donde la esperaban sus pequeñas hijas.

Mira aquí el video completo:

Aunque la historia no deja de ser triste, al menos nos devuelve un poco la fe en las personas: los demás pasajeros podrían haber guardado silencio, pero no fueron indiferentes y reaccionaron ante tal acto de crueldad.

El pequeño Finn, de 4 meses, ahora vive en un santuario junto a sus amigos y bajo el cuidado de personas que no pretenden convertirlo en comida.

Los animales viven y sobreviven de su instinto, sin el cual muchos no lograrían mantener viva a su especie. Saben cuando están en problemas y deben escapar como sea para no morir a manos del cruel ser humano o de algún depredador. Finn, un ternero, sacrificó su bienestar precisamente para no convertirse en el almuerzo de alguien.

Durante tres semanas se escondió en un bosque, soportando bajas temperaturas que pusieron en riesgo su vida. A finales de diciembre pasado, residentes de New Britain, Connecticut, Estados unidos, dicen haber visto al ternero en sus patios, pero que aunque intentaron ayudarlo, era imposible capturarlo.

El Farm Sanctuary entonces tomó el asunto en sus manos, y una vez que instalaron puestos de comida en lugares estratégicos con heno y una cámara, por fin pudieron atraparlo para ofrecerle ayuda real.

“No pasó mucho tiempo hasta que Finn apareció comiendo frente a la cámara. Incluso se quedó esperando para la próxima entrega de comida”, comentaron en el Facebook oficial del santuario.

Resulta que Finn había sido comprado por un hombre en una subasta y su plan era sacrificarlo. Pero cuando lo trasladaba de su van al garage, este logró escapar.

Con 4 meses de vida, Finn supo que su vida corría riesgo, y gracias a eso ahora vivirá feliz en el santuario Watkins Glen, Nueva York. Ahí, las otras vacas ya le han dado la bienvenida al ternero, quien estaba feliz de por fin estar acompañado de otros de su especie.

“Las vacas, como los humanos y otros animales, tienen ganas de vivir y disfrutar su única vida en este planeta“, dijo Susie Coston, directora del santuario.

Como animales de manada, las vacas prosperan en grupos y forman lazos profundos entre ellas, especialmente con sus madres. Aunque Finn nunca volverá a ver a su mamá biológica, al menos ahora tiene varias que cuidarán de él, compartirán su comida y, lo más importante, le darán abrigo.

Hasta tiene un abrigo.

“Aún es tímido con la gente y parece sentirse muy atraído por las vacas adultas. Los otros terneros se le acercan pero le gusta más Gracyn, que ya tiene unos 20 años y Gidget, de 14. Se acurruca entre medio de ellas, es muy inteligente”.

 

No le importó que le sangraran las patas, pero tenía que salvar a su familia de la fuga de gas.

Muchas veces los perros logran detectar el peligro antes que los humanos, por eso dicen que ellos actúan principalmente por instinto, muy distinto a nosotros. Lo cierto, es que esa característica de ellos hace que tenerlos como mascota pueda ser realmente seguro.

Al menos así quedó demostrado luego de que la familia Costella descubriera que su perro les había salvado la vida.

Resulta que Serena y su hija de cuatro años habían salido cuando de pronto comenzó una filtración de gas en su casa, ubicada en en el condado de Westchester, Nueva York. Y de seguro si nadie se hubiese dado cuenta, la casa habría explotado…

Pero afortunadamente tenían a Sadie, una perrita de 11 años dispuesta a hacer de todo por protegerlas.

Así que apenas sintió el olor, intentó salir como fuera de casa. Rasguñó la puerta con tanta fuerza y desesperación, que incluso llegó a sangrar… pero consiguió su objetivo: salir de casa y ladrar frenéticamente para captar la atención de sus vecinos.

Y tal como lo pensó, funcionó. Los vecinos llamaron a la policía para que se encargaran de la pitbull histérica suelta, pero cuando llegaron e intentaron capturarla, ella escapó, haciéndoles sospechar que quería que la siguieran.

Entonces, por la parte trasera de la casa, los oficiales notaron una puerta corredera en el patio que estaba abierta, y un fuerte olor a gas.

Funcionarios del Departamento de Bomberos de Eastchester y Con Edison determinaron posteriormente que había una fuga de gas que provenía desde el sótano. “El perro salvó la casa de una potencial explosión de gas y una fuga de gas”, dijo el teniente de policía Lawrence Rotta a WABC.

Era evidente que todo el escándalo de la perrita había sido a propósito.

Y fue tan certera en descubrir el peligro, que los policías se tentaron con ella para contratarla como un oficial K9 y le dijeron a su dueña que sería la primera postulante de la lista cuando lo necesitaran, pues fue una verdadera “héroe”.

Pero Serena jamás dejaría ir a Sadie, menos después de que les salvó la vida a ella y a su hija.

“Ya quisierais haber vestido mi culo gordo”, dijo Bebe Rexha. Qué rabia esos diseñadores que creen que solo las mujeres delgadas pueden verse lindas 😡

Bleta Rexha, más conocida como Bebe Rexha es una cantante estadounidense de origen albanés que este año estaba nominada como Mejor Artista Nuevo en los Grammys 2019 -categoría que lamentablemente perdió ante Dua Lipa-.

Estos últimos días antes de la ceremonia mucho se habló de ella, tristemente no por su música sino que por su cuerpo. 

Porque Bebe Rexha denunció hace unas semanas que ningún diseñador quería vestirla para los Grammys porque era “demasiado grande”.

Primero, “demasiado grande” es un eufemismo demasiado ridículo y condescendiente para llamar a alguien gorda. Déjense de decir falsas verdades y admitan la verdad: el mundo de la moda cree que cualquiera que no este en los huesos está gorda. 

Segundo, Bebe Rexha no está gorda. Tiene un cuerpo perfectamente normal, ¿qué clase de ridiculez es esta de que es ‘demasiado grande’ como para que alguien la vista?

Pero a quién le importa que los grandes diseñadores no quieran vestirla, porque igual fue a los Grammys y lucía maravillosa. 

Bebe Rexha se lució en un hermoso vestido rojo de Monsoori junto a unas hermosas joyas. Y se veía hermosa, nada de eso de “demasiado grande”. Simplemente, hermosa.

Y como corresponde, no dejó pasar la oportunidad para decir una que otra cosita en contra de todos esos diseñadores que no quisieron vestirla. 

Durante las típicas entrevistas que se realizan en la alfombra roja, Bebe Rexha dijo a través de Access: “Ya quisierais haber vestido mi culo gordo”.

MIC. DROP. @BebeRexha had a message to send to the designers that refused to dress her for the #Grammys pic.twitter.com/K6XQjaS113

— Access (@accessonline) February 11, 2019

Nada más que agregar, desde hoy Bebe Rexha soy tu fan número 1.

Phyllis Whitsell conoció a su madre alcohólica y no pudo dejarla sola. Al final, se sintió privilegiada de haber compartido con ella.

Mientras pasaba sus días en un orfanato en Birmingham, Inglaterra, lo único que Phyllis Whitsell hacía, era soñar en conocer a su madre biológica. Aunque las estrictas monjas a cargo le decían que su padre había muerto antes de que ella naciera, y su madre seis meses después, de alguna manera, mantenía la esperanza de que la historia no fuese cierta.

La familia que la adoptó fue amable y Phyllis hizo todo lo posible por encajar, pero siempre se sintió diferente a sus hermanos adoptivos.

No fue hasta que cumplió 25 años, en 1981, que Phyllis finalmente decidió que no podía seguir así, sin saber la verdad sobre su madre. En ese momento trabajaba como enfermera, estaba casada y próxima a dar a luz a su primer hijo. Visitó el orfanato donde pasó sus primeros cuatro años de vida y ahí se enteró que de su madre había sido una mujer irlandesa llamada Bridget Mary Larkin.

Su vida estuvo llena de angustia y miseria: después de haber sido maltratada por su hermano mayor, había huido a Coventry, donde había desarrollado una grave adicción al alcohol. Tuvo cinco hijos con cinco hombres diferentes, todos los cuales fueron adoptados o cuidados por otras personas.En 1956, Bridget, entonces de 28 años, había intentado criar a Phyllis, pero un día olvidó a su bebé en un pub mientras se emborrachaba. Después de eso decidió que le daría una vida mejor y la entregó. Bridget había visitó a Phyllis en el orfanato varias veces, pero todas las veces estaba muy borracha.

Phyllis encontró a un oficial que le contó que su madre tenía 52 años y vivía en circunstancias espantosas en un casa en el antiguo barrio rojo de Birmingham.

Tanto el oficial como su esposo le recomendaron no ponerse en contacto con ella, porque podría ser perjudicial para su salud, especialmente en su estado. Phyllis decidió postergar la búsqueda.

Pero cuando su hijo cumplió dos meses, decidió seguir y conocerla. Vestida de enfermera, llamó a la puerta de la vieja casa en ruinas en la que vivía Bridget. Estaba llena de dudas y temor. No hubo respuesta, así que abrió la puerta con suavidad y, por primera vez en dos décadas, vio a su madre, sentada en lo alto de la escalera.

La anciana habló un par de cosas poco coherentes y luego balbuceó sobre un “adorable bebé que tuvo que regalar”. El corazón de la enfermera “latía con fuerza”. Pasaron unos minutos de conversación y se sintió realmente abrumada, por lo que decidió irse y decirle que volvería.

Phyllis agregó a Bridget a sus rondas semanales de enfermería como si fuera solo otra paciente, pero en su interior se agitaba con emoción cada vez que la veía.

Comenzaron a pasar bastante tiempo juntas, donde conversaban, comían o simplemente caminaban. Lo hizo por 9 años. Phyllis siempre mantuvo su secreto.  “Sentí que era mi turno de cuidarla. Nunca la juzgué, fue víctima de una adicción y no tuvo oportunidad”, dijo.

Durante nueve años, Phyllis visitó a su madre, cuidándola. Bridget seguía consumiendo grandes cantidades de alcohol y a medida de que su salud empeoraba, Phyllis se dio cuenta de que si no le decía la verdad ahora, no volvería a tener otra oportunidad.

“Tomé su mano y le dije quién era yo, pero mientras hablaba las palabras que había retenido durante tanto tiempo, me di cuenta de que me había marchado demasiado tarde. Su demencia había empeorado tanto, que solo me miró con una expresión como en blanco”, contó Phyllis.

Su corazón se rompió en mil pedazos y se preguntaba a menudo si debió haberlo hecho antes. Cuando Bridget murió a los 62 años, Phyllis fue una de las pocas personas que asistieron a su funeral. Finalmente ella se sentía afortunada por haber conocido a su madre.

Nota original de upsocl

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