Febrero 15th, 2019
19/01/2019 - Sociales, Upsocl

Viejo pastor alemán no entendía por qué lo abandonaron. Creía que había hecho algo mal

Aunque la verdad, me quitaron el apetito… Sé que cada uno tiene el derecho de usar lo que quiera, pero no puedo evitar pensar que es ridículo (¿eso me hace mala persona?).

Miren, en los tiempos en los que vivimos es complicado seguir el rastro de todas las modas que aparecen y de todas las cosas que las personas son capaces de hacer para verse más bellos, delgados o cumplir algún tipo de estereotipo de belleza imposible.

Y es que mientras más se trabaja en lograr que las personas no se sientan horribles por no ser igual de hermosas que las modelos de Victoria’s Secret, más cosas extrañas aparecen en redes sociales.

Es posible que esto no sea ni por si acaso un tratamiento invasivo que hable de un problema de no aceptar tu cuerpo, pero creo que ponerse huevos en las uñas tampoco es tan normal.

No sé si a ustedes les pasa, pero yo constantemente lucho conmigo misma con respecto a que sí, cada uno tiene el derecho de hacer lo que quiera con su cuerpo, ¿pero qué pasa cuando encuentro que eso es ridículo?

Muchas veces me siento mala persona. Por pensar, por ejemplo, que esta mujer es una ridícula por ponerse huevos en las uña.

Huevos que por si acaso se pueden quebrar y sale como yema de sus dedos, casi como si estuviera lista para tostar un pancito y hacerse desayuno. 

Y no es que tenga un problema con que decida hacerse ese tipo de manicure, después de todo es ella la que andará con huevos en los dedos por la vida y no yo, así que es algo en lo que no me afecta ni un poco.

Pero eso no quita que lo encuentre extraño, innecesario y como ya dije, ridículo.

Aunque amigos, creo que por ahí va la cosa: No somos perfectos, vamos a encontrar que otra gente luce mal con ciertas cosas o pensaremos que algo que usan es ridículo, pero no por ello tenemos el derecho de atacarlos o decir algo.

Dejen y dejemos vivir, aunque todavía no seamos lo suficiente maduros para que nos deje de importar del todo lo que otros usen, al menos no nos creamos con el derecho de decirles algo (porque no lo tenemos).

Las uñas son de Nail Sunny, manicurista rusa que siempre se ha destacado por hacer uñas más que novedosas. Acá tienen el video del proceso completo:

@world_record_egg challenge Let’s set a world record together and get the most liked video post on Instagram PLEASE LIKE THIS VIDEO @nail_sunny #NAILSUNNYTUTORIAL p.s. Конечно же мы не могли не отреагировать на событие сегодняшнего дня , которое перевернуло жизнь @kyliejenner #guinnessworldrecord #wlrldrecordegg #worldrecord #worldrecordholder #worldrecords video by @edo_movs

A post shared by Nail Sunny (@nail_sunny) on Jan 14, 2019 at 8:44am PST

Recuerden: Tomen harta agua, siéntanse hermosas y respeten a todos.

Vivía en la calle y todo le salía mal. Por suerte una mujer estuvo dispuesta a ayudarlo y le devolvió la fe en la humanidad.

No todos tienen la suerte de nacer en familias acomodadas, tener una buena educación o buenos empleos y poder mantener un estilo de vida decente. Hay muchas personas que por más que lo intenten, viven insertos en la pobreza y es muy difícil salir de allí. 

Bien lo sabe este hombre de cerca de 50 años que lleva varios años intentando salir adelante económicamente, pero una tragedia tras otra, le impiden salir de la calle y debe dormir allí todos los días, soportando frío, hambre y soledad.

Es tanto, que la desesperación lo invade de vez en cuando.

Al menos eso presenció Katy Hurst, una mujer que había ido a un restaurante de comida rápida a almorzar y se encontró con una triste escena. El hombre sin hogar más tarde identificado por otras personas como Poops yacía en un rincón del lugar sollozando sin parar.

Si bien la mayoría de los clientes y el personal del lugar lo ignoraban, ella no pudo hacerlo y enseguida se acercó para preguntarle si necesitaba ayuda.

Él estaba totalmente deprimido y frustrado, nada le había salido bien el último tiempo y solo rogaba por que “un ángel” se lo llevara.

Pero la mujer estaba allí para escucharlo y darle una mano. Partió por asegurarle que no tenía sentido morir y que ella lo ayudaría a superar el difícil momento.

Lo llevó a casa y lo dejó descansar.

Más tarde lo llevó a un médico, pues lucía en evidente mal estado de salud. Le habían robado y golpeado, así que tenía varias heridas graves que necesitaba curar. “Me dijo: ‘Tengo una clavícula rota, me he roto costillas, me han golpeado’”, dijo Hurst a FOX 43.”Necesitaba que alguien interviniera y lo ayudara. Eso fue lo que hice”, aseguró la mujer.

Hurst creó una página de donaciones a través de YouCaring y así recaudar dinero para ayudar al hombre desvalido. Así que en un intento por entusiasmar a los demás escribió: “¡Pops necesita nuestra ayuda para mostrarle que este mundo todavía está lleno de buenas personas!”.

Y al parecer funcionó.

Hasta ahora se han recaudado más de $7500 y el hombre ha recibido ropa nueva y mucha comida. Sin embargo, la comunidad busca recolectar dinero suficiente para conseguirle un lugar para quedarse y abandonar de una vez por todas la calle.

Esto es solo el comienzo.

Maverick quedó devastado cuando lo dejaron en un refugio de California. Por suerte una familia le dio una segunda oportunidad.

Si nadie se deshiciera de sus mascotas como si fueran un estorbo o basura, de seguro viviríamos en un mundo mejor. Lamentablemente no podemos hacer que las personas dejen de abandonar a sus perros, pero sí podemos ayudar dando un nuevo hogar a quienes más lo necesitan.

Un viejo pastor alemán de 8 años llamado Maverick quedó completamente devastado cuando su familia ya no quiso tenerlo y lo dejó abandonado en el refugio para animales Carson, ubicado en Gardena, California, según informó We Love Animals.

El animal estaba completamente desolado, no entendía que lo estaba sucediendo y creía que había hecho algo mal. Siempre estaba con la gacha y evitaba hacer contacto visual con el personal.

Actuaba como si estuviera castigado. Se negó a confiar en la gente, hasta que una familia amorosa apareció y supieron que tenían que llevarlo a casa.

Esa fue la primera vez que Maverick dejó de lado sus miedos y aceptó ser feliz otra vez.

La familia firmó los papeles y el perro comenzó su nueva vida junto a humanos que lo adoran y que se preocupan por él. La mejor parte es que Maverick pasará sus últimos años de vida en una granja, con un gran familia y varias hectáreas para recorrer y jugar junto a los caballos, cabras, gallinas y muchos amigos más.

Por suerte para él, esa casa es una granja y la familia es grande, llena de caballos, cabras, gallinas y perros para que él se haga amigo y juegue.

Todos los perritos tiene derecho a tener una segunda oportunidad.

Nota original de upsocl

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