Julio 18th, 2018

Momento de vender: Facebook marca el techo de Wall Street

Por Miguel Boggiano (*).-

El escándalo de Facebook y Cambridge Analytica es sólo la punta del iceberg. En esencia, lo que se empezará a discutir es el uso de información privada de usuarios, lo que va mucho más allá de Facebook. Empresas como Amazon, Netflix, Google, Dropbox, Mercado Libre y tantas otras, recopilan información valiosa acerca de los hábitos de consumo y preferencias de millones de consumidores. ¿Qué hacen con esa información? ¿La obtienen con el consentimiento de los usuarios? ¿Dónde se traza la línea entre lo que debe definirse como un dato privado o un dato público?

¿Qué pasó con Facebook y Cambridge Analytica? Se “cosechó” información para optimizar las campañas electorales y maximizar las chances de conseguir votos. ¿De qué manera? Se identificaba usuarios que habían exteriorizado que votarían por un determinado candidato, con el objetivo de recabar información acerca de quiénes eran sus amigos en Facebook, de manera de influir sobre ellos

Esto no solo lo hizo Trump sino que Obama utilizó estrategias muy similares. En el caso de Obama, los usuarios iniciales sabían que estaban contribuyendo a una campaña electoral y habían autorizado la recolección de sus datos. Pero el gran objetivo de la campaña era conseguir datos de sus amigos (que nunca habían autorizado a Facebook a que proveyera sus datos personales a quienes desarrollaban las campañas).

 

¿Por qué es esto tan relevante para el mundo de las finanzas? Porque una gran parte del valor de las compañías de hoy en día, tiene que ver con su capacidad de recolectar datos acerca de los hábitos de consumo y preferencias de sus clientes, con dos objetivos: 1) hacer que las campañas publicitarias sean más efectivas que nunca a través de un asombroso grado de personalización; 2) vender esa información a otras compañías que puedan usar esos datos para vender otros productos.

El estudio y análisis de esta masa de datos recibe el nombre de “Big Data”. Y sin lugar a dudas, podemos decir que una buena explicación del aumento del valor de las acciones en Wall Street (en especial las tecnológicas del Nasdaq) ha tenido que ver con el crecimiento explosivo de Big Data. El solo hecho de que se hable de una posibilidad de regular, intervenir o limitar el análisis o la explotación de estos datos, podría causar una fuerte caída bursátil. Parecería que lo sucedido con Facebook abre la caja de Pandora.

¿Cuáles son las empresas que más podrían sufrir? Probablemente las llamadas FANG (Facebook – Amazon – Netflix – Google), más aún si tenemos presente que bajo cualquier métrica estas compañías ostentan valuaciones tan descabelladas como las de la era de las puntocom.

Para marcar algo bien simple: Facebook y Netflix cotizan a una valuación equivalente a 11 años de ventas; Amazon a 4 años de ventas y Google a 7 años de ventas. En comparación, el índice S&P500 cotiza a una valuación de 2.2 años de ventas y es un registro solo comparable con el techo de las puntocom.

Las noticias negativas han aparecido. Han aparecido en un momento en que los principales índices bursátiles estadounidenses (Nasdaq100, S&P500, Dow Jones Industrial) ya se encuentran por debajo de sus respectivas medias móviles de 100 ruedas.

Hay, entonces, altas chances para pensar que ya estamos transitando una nueva tendencia bajista y que lo más prudente es salir de las acciones, no solo de los Estados Unidos, sino de cualquier otro país del mundo.

(*) CEO de Carta Financiera

Nota original de ambito

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