Septiembre 25th, 2018

Las implicancias del 28-D en el primer trimestre del año

Por Amilcar Collante*

La conferencia del 28 de diciembre fue algo inesperado que tuvo un efecto inmediato en la economía. Más allá de ser un cambio de metas de inflación que estaban lejos de ser cumplidas. El mensaje que quedó fue: “la inflación baja va a llegar, pero más tarde”. U otro slogan más riesgoso aún: “un poco de inflación nos resuelve algunos problemas” .

En realidad, se afectaron significativamente las expectativas de los agentes económicos. Y para el sendero gradual de corrección macroeconómica que necesita el país, esto no es un aspecto trivial.

El 28-D no solo les pega a quienes la inflación les desvaloriza los papelitos que tienen en sus bolsillos. O preocupa a los argentinos endeudados en un crédito UVA (ajustado por inflación) , que obtuvieron un crédito pero también depositaron su confianza en el Gobierno a la hora de tomar la decisión de endeudarse a 20/30 años. También afectó a quienes invierten en Argentina y quienes le prestan dólares al país. Estos últimos no tardaron en reflejar esta “incomodidad”. El mercado financiero habla pero con los precios, tasas de interés y primas de riesgo.

•¿Cuáles fueron las consecuencias?

• Riesgo País

La sobre-tasa de interés a la que se endeuda el país en los mercados internacionales para cubrir su déficit fiscal es un termómetro de las expectativas.

Allí lo que ocurrió después del cambio de metas fue contundente. Argentina en marzo de 2018 paga 60 puntos básicos más que el día previo a la conferencia. Sin embargo, los países de la región continúan con el mismo nivel de riesgo país que en diciembre pasado.

El diferencial entre el Riesgo País argentino y brasilero en diciembre era de 108 puntos básicos. Hoy ese número está en 162 puntos básicos. El mismo ejercicio respecto a México nos da que hoy la diferencia es de 222 puntos básicos (vs 160 puntos en diciembre).

• Monedas

Con las monedas pasa algo similar. Si uno observa la evolución del peso argentino es claro cómo se “corta solo” del resto de la región en dicha fecha. Pasó de $18,4 (mayorista) a $20,2 a medidos de marzo subiendo un 9,7% . Mientras que las moneda en la región estuvieron estables. Adicionalmente hay que tener en cuenta que la suba de billete norteamericano podría haber sido mayor. Ya que el BCRA contuvo el alza de la divisa vendiendo dólares (1.557 millones de dólares en marzo).

Por ejemplo, el Real brasileño pasó de 3,31 reales por dólar en diciembre a $ 3,27 (en marzo) es decir, se apreció. Lo mismo ocurrió con el Peso chileno que se apreció un 1,4% en dicho período.

• Expectativas de inflación

La historia se repite respecto al sendero de desinflación esperado en el REM (realizado por BCRA) y también se refleja en las expectativas de inflación (UTDT). Las expectativas de inflación del conjunto de analistas que participan del REM esperaban para 2018 una inflación se ubicaba en 16,6% en noviembre pasado. En el REM de Febrero ya ha aumentado a 19,9%. Es decir, un alza de 330 puntos básicos.

Asimismo, las expectativas de inflación relevadas por la Universidad Di Tella se mantuvieron en 20% (mediana) para los próximos 12 meses. Y el promedio ha subido a 29,2% (marzo) desde el 24,7% (de noviembre).

Sin dudas que el BCRA se vea más permeable a “la política”, no es gratis. Hoy no quedan dudas.

*El autor es economista del Centro de Estudios Económicos del Sur (CESUR)

Nota original de ambito

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