Diciembre 19th, 2018

Subsiste la polémica por la nueva movilidad en la reforma previsional

Un informe elaborado por IDESA hace foco en la nueva fórmula de movilidad previsional que hace su debut en marzo.

“La actualización considera un 70% inflación y un 30% salarios. Esto sustituye la antigua fórmula que operaba en base a dos ecuaciones. La primera ecuación establecía que las jubilaciones se ajustaban en partes iguales según la evolución de los salarios y los recursos tributarios con destino a ANSES. Esto estaba condicionado por la segunda ecuación que establecía que el aumento nunca podría superar el incremento en los recursos per cápita de la ANSES más un 3%”, sostiene IDESA.

A su vez, en el informe se destaca que “la vieja fórmula condicionaba la actualización de las jubilaciones a la disponibilidad de recursos”. La misma no se aplicó correctamente “cuando se decidió excluir a las moratorias del cálculo del ingreso per cápita del sistema”; esto evitó que la movilidad fuera afectada por la caída en los ingresos per cápita debido al otorgamiento masivo de beneficios sin aportes. Luego, se decidió no considerar en el cálculo la reducción de ingresos que produjo el fallo de la Corte devolviendo a las provincias el 15% de la masa coparticipable.

El estudio muestra mide cuáles habrían sido los incrementos de jubilaciones entre los años 2009 y 2017:

• Con la antigua fórmula tal como se aplicó los haberse aumentaron un 950%.
• Aplicando la antigua fórmula correctamente, es decir sin dejar de lado las moratorias ni la pérdida del 15%, el aumento de las jubilaciones habría sido del 620%.
• Si se hubiese aplicado la nueva fórmula el incremento habría sido del 770%.

Estos datos surgen de estimaciones aproximadas pero muestran que si se hubiese aplicado estrictamente la vieja fórmula los aumentos nominales de las jubilaciones habrían estado por debajo de la inflación (estimada en el orden del 765% para el período).

Al respecto, desde IDESA se señala que “hay que asumir que para reducir el déficit fiscal y la inflación, y así evitar seguir apelando al endeudamiento público, es inevitable abordar una reforma integral del sistema jubilatorio. El cambio en la fórmula para calcular la movilidad se imponía por las inconsistencias de la vieja fórmula, pero no resuelve los problemas estructurales del sistema previsional”.

“La agenda de reforma debe revisar las reglas de acceso a la pensión derivada ya que con el diseño actual se promueve la duplicación de beneficios y se deja sin cobertura a hijos que la necesitarían; terminar con los regímenes de privilegio que jubilan a personas con menores edades o aportes y/o con mayores beneficios; fijar reglas de determinación del haber inicial que tengan en cuenta el salario durante toda la vida activa y que incentive, mientras sea viable, la postergación del retiro”, concluye el informe.

Nota original de ambito

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