Febrero 17th, 2018

Las razones por las que el dólar alcanzó un nuevo máximo histórico (¿cruzará los $ 20?)

Sin dar mucho respiro a un proceso de cierta estabilidad, el dólar volvió a quebrar este martes un nuevo récord histórico al saltar más de 20 centavos a $ 19,66, cada vez más cerca a la barrera psicológica de los $ 20, cuando hace poco menos de dos meses cotizaba $ 2,50 debajo de ese nivel.

En el mercado los analistas coinciden en que la demanda volvió a recalentarse como respuesta al discurso que dio el lunes el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, quien admitió que las tasas de interés reales son altas en este arranque de año, a diferencia de inicios de 2017, lo que reafirma y dar lugar a un recorte de los niveles actuales de la Política Monetaria (este martes redujo la tasa de referencia en otros 75 puntos básicos al 27,25%), tras la flexibilización de las metas de inflación.

“La continuación del ritmo de desinflación de cara al 2018 se ve beneficiada por condiciones iniciales más favorables que las de 2017. El sesgo contractivo de la política monetaria es mayor con una tasa de interés real muy superior a la de inicios de 2017”, enfatizó el titular del Central en la presentación del Informe de Política Monetaria de Enero.

Las palabras de Sturzenegger se traducen en un inminente ajuste a la baja de la tasa real esperada, vía un sendero de baja gradual de la tasa nominal de Política Monetaria, teniendo en cuenta además un contexto de expectativas de inflación que se ajustaron al alza.

“Si veníamos de una tasa real esperada ´ex ante´ en la zona de 10, vamos hacia una tasa real esperada que podría ubicarse en 5. Entonces si las expectativas de inflación se estabilizan en la zona de 20, el BCRA podría ir bajando gradualmente y en cuotas la tasa nominal hacia la zona de 25”, explica a ámbito.com el economista de Eco Go (ex Estudio Bein), Federico Furiase.

Recordemos que en el arranque del año pasado la tasa real de interés se ubicaba en torno al 4%, mientras que la que inicio 2018 se posicionó en el 10,5%. Si bien el titular del BCRA se mostró a favor de un retroceso de las tasas, a la vez, avisó que los recortes serán graduales y prudentes.

El problema es que en la transición la suba del dólar y de las tarifas “te pueden correr el arco y empujar las expectativas de inflación, acotando el margen para seguir bajando la tasa nominal”, advierte Furiase.

En la misma línea, el economista del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur), Amilcar Collante, destaca a este medio que la nueva disparada del dólar se explica por “la reacción al discurso de Sturzenegger, quien dio una señal de que la tasa de interés real (ex ante) es alta y no está de acuerdo con las expectativas de los consultores”.

“Creo que se descuenta un recorte de tasa (de Política Monetaria este martes) y eso implica un movimiento del billete norteamericano en el corto plazo”, sostiene.

• CONTEXTO INTERNACIONAL

Si bien la señal que dio Sturzenegger explica en gran parte al apetito por la divisa que se vio este martes en el mercado cambiario, no es el único. Más allá de que este martes se tomaba un respiro, la tasa estadounidense a 10 años ya cruzó el nivel temido del 2,60%. “Pese a la coyuntura, si miramos la película vemos que este rendimiento está en máximo desde marzo de 2017”, señala Collante.

“Se esperan tres o cuatro subas de tasa por parte de la Fed. Eso en un país como Argentina que necesita financiamiento externo le va a afectar”, y puede ser otro factor que puede estimular la depreciación del peso, dijo el economista del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur).

Pero también deberemos prestar especial atención a nuestro vecino Brasil, que enfrenta una semana clave por la definición de la situación judicial de Lula (proceso de segunda instancia) y, en consecuencia, su futura candidatura presidencial. El exmandatario fue condenado en primera instancia a nueve años y seis meses de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.

“Hasta ahora el mercado de Brasil parece no tener en cuenta que Lula se presente, y justamente eso valida su comportamiento alcista reciente”, indicó Pablo Castagna, director de Portfolio Personal. Por lo cual una decisión a favor de Lula podría llevar al mercado a revisar sus apuestas, algo que tendría impacto en el real (depreciación) y ,por ende, en el peso argentino.

• CUÁL ES EL TECHO DEL DÓLAR EN EL CORTO PLAZO

De acuerdo al mercado de futuros del Rofex, el dólar mayorista alcanzaría los $ 20 recién a fines de marzo, mientras que para fines de mes se ubica en $ 19,42, y para el último día de febrero en $ 19,73. Los analistas consultados por este medio también lo estiman por debajo de $ 20 en los próximos dos meses, un período crucial para el Gobierno ya que se comienzan a negociar los acuerdos paritarios.

“Si el Gobierno quiere aspirar a arrimar el bochín a una paritaria del 15% sin cláusula gatillo para facilitar la meta fiscal y de inflación, la suba del dólar no puede desacoplar las expectativas de inflación mientras se suben tarifas y se negocian salarios, y eso le marca un límite al sendero de baja de la tasa de interés de la política monetaria”, resalta Furiase.

Para Collante “depende mucho de cuánto bajé la tasa de interés el BCRA y la expectativa de futuros recortes. Si está en torno a 50 puntos básicos, es probable que el dólar mayorista se mueva en el rango de $ 19 y $ 19,35 (hoy cerró en $ 19,365)”.

En caso de que el dólar no detenga su tendencia al alza, recordemos que el BCRA tiene un poder de fuego más que importante a través de sus reservas internacionales, que actualmente se ubican en un nivel inédito arriba de los u$s 63.000 millones.

“Si se dispara más, el BCRA lo va a poder controlar con sus reservas, me cuesta mucho creer que lo deje pasar por encima de los $ 20. Seguramente en el corto plazo lo va querer tener lo más contenido posible de cara a las paritarias”, comenta el CEO de Carta Financiera, Miguel Boggiano.

De todos modos, el economista advierte que habrá que ver cuánto le cuesta al BCRA su intervención en términos de reservas porque “no va a ser gratis, y podría perder varios millones”.

Por su parte, el analista económico y financiero, Salvador Di Stefano, cree que el Central “va a llevar la suba del dólar muy lentamente”. “No veo que se precipite una disparada en el corto plazo, dado que la inflación va a estar en torno en el 6% en los primeros tres meses de 2018. Esto le pone un techo a la divisa para fines de marzo en $ 20”.

Di Stefano observa un comportamiento recurrente de la autoridad monetaria frente a una baja o suba del dólar: “Cada vez que amaga con un fuerte aumento, el BCRA lleva la tasa de Lebac al 27,20%; y cuando la divisa comienza a descender, reduce el retorno al 26,8%, esto da cuenta de un avance administrado”.

• SE COMPLICA EL CARRY

Lo cierto es que mientras se ajuste a la baja la nueva tasa real esperada, vía una menor tasa nominal de interés y una mayor expectativa de inflación (en enero y febrero no bajaría del 2% según estimaciones privadas), la corrección del dólar puede complicar el atractivo del carry trade.

En ese contexto, los bonos largos en dólares pueden ser una alternativa viable si se espera alguna compresión de spreads tras la suba de los últimos días, en un contexto de tasas tranquilas (por ahora) en el tramo largo de la curva de bonos del Tesoro de EEUU, dijo Furiase.

Para Castagna, en tanto, “la volatilidad con la que opere el dólar lógicamente es uno de los determinantes de las estrategias de carry trade en un contexto de expectativas de tasas de interés, en principio, un poco más definido que a fines del mes pasado. Referencia, en este punto, fue el resultado de la licitación de letras de la semana pasada”, en la que el BCRA inyectó al mercado casi $ 60.000 millones.

Por último, Di Stefano asegura que si este año el dólar “llegase a tener una suba del 18-20%, no conviene estar en Lebac”, dados los rendimientos actuales de los bonos dolarizados, que superan en algunos casos el 7%.

“Hoy el bono a 100 años (AC17) tiene una rentabilidad del 7,3%. Si tomás una devaluación del 18%, más una tasa de retorno como ésta, la rentabilidad superará el 25% anual. Mientras que si tomás una Lebac, por ejemplo de 113 días, el rendimiento es del 25,44%”, apunta.

Nota original de ambito

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