Febrero 18th, 2018
21/12/2017 - Locales, Punto Biz

Otra gran estafa inmobiliaria dejó como saldo 14 allanamientos

El procedimiento para apropiarse de los inmuebles fue similar al resonante caso que involucró a empresarios de alto perfil. 
En el marco de dos denuncias presentadas por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Santa Fe, tras detectar irregularidades en la venta de inmuebles en el sur provincial por un valor cercano a los $200 M, se realizaron 14 allanamientos en Venado Tuerto, Rosario y Armstrong.

 

El secretario de Gestión Pública, Matías Figueroa Escauriza, brindó una conferencia de prensa junto a los fiscales, Juan Pablo Lavini y Matías Merlo, en la cual expresó que “los allanamientos son un paso muy importante que dio el Ministerio Público de la Acusación (MPA) demostrando la clara voluntad de avanzar contra los delitos de guante blanco.

 

El procedimiento utilizado para apropiarse de los inmuebles fue similar al de la causa denominada megaestafa inmobiliaria. “A través de un documento apócrifo, en el cual el dueño original de la propiedad autorizaba a un tercero a venderla, se hacía la transacción. En esta ocasión, empleados del Registro de la Propiedad detectaron algunas irregularidades en torno a los documentos presentados y, por eso, no dudamos en denunciar este hecho y ahora es el MPA quien avanzó en la investigación y realizó estos allanamientos”, añadió.

 

Los allanamientos se realizaron en cuatro escribanías, un estudio jurídico y domicilios particulares. Doce en Venado Tuerto, uno en Rosario y otro en Armstrong, a pedido de la Fiscalía Regional 3, que lleva adelante la investigación. 

 

LA CAUSA

A finales de agosto de este año, el Registro General de la Propiedad detectó operaciones inmobiliarias concretadas con documentos apócrifos con el presunto objetivo de quedarse con tres lotes de terreno de campo ubicados en las localidades de San Eduardo, Maggiolo y Venado Tuerto, por un total de 454 hectáreas, y seis inmuebles ubicados en Venado Tuerto, todas localidades del departamento General López. 

 

En el caso de la transacción de los campos de 55, 112 y 287 hectáreas respectivamente, se ingresó al Registro de la Propiedad una escritura de transferencia de dominio de los tres lotes, donde se cita un poder de venta que se habría otorgado en el año 2001, autorizado por un escribano en la provincia de Buenos Aires, donde la titular registral lo había otorgado a favor de una persona para que venda en nombre de ella los tres inmuebles.

 

“Ese poder, fue incorporado por un escribano del sur provincial en la escritura de transferencia de dominio, la cual ingresó al Registro de la Propiedad y allí se comprobó que era un poder apócrifo, porque en el año 2001 el escribano de Buenos Aires no podría haberlo otorgado, debido a que dejó de ser escribano en 1998 y no contaba más con su registro. Sin embargo, la venta de los inmuebles se intentó realizar igual”, especificó Figueroa Escauriza.

 

Al detectar esto, el Registro de la Propiedad solicitó que se inspeccione los protocolos del escribano de la provincia de Santa Fe para ver si tenía los respaldos necesarios para poder hacer la transferencia inmobiliaria y se comprobó que faltaba uno de los elementos fundamentales, que es el boleto de compraventa.

 

Con respecto al caso de los seis inmuebles, “el procedimiento fue mucho más complejo y se abordó íntegramente desde el Registro de la Propiedad, al detectar el ingreso de pedidos de transferencia de los mismos inmuebles, realizados por dos escribanos distintos, con dos compradores distintos, pero ambos con terceros que venden a través de un poder apócrifo de los dueños originales”. 

Nota original de Punto Biz

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