Abril 24th, 2018

Argentina y Chile acordaron los términos del swap energético de gas y electricidad

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, y su par chileno, Andrés Rebolledo, firmaron un protocolo para establecer las condiciones del intercambio de gas natural y energía eléctrica que se pondrá en marcha en caso de carencias temporales de servicio o situaciones de emergencia.

El nuevo convenio – firmado en el marco de la Semana de la Energía y del XLVII Encuentro de Ministros de la OLADE llevado a cabo en Buenos Aires- es el XXVIII Protocolo Adicional al Acuerdo de Complementación Económica 16 (ACE 16), firmado entre Argentina y Chile en 1991.

El denominado swap energético fue uno de los temas que negociaron durante el año ambos gobiernos como parte de la profundización de los lazos comerciales que acordaron hace un año en Santiago de Chile los presidentes Mauricio Macri y Michelle Bachelet.

La Argentina concretó el último fin de semana de octubre un envío a Chile de dos millones de metros cúbicos de gas natural, volumen que fue reintegrado al país esa misma semana, en lo que fue considerado el “primer swap energético de la historia” bilateral.

En aquel momento, el acuerdo de intercambio fue realizado por la Empresa Nacional del Petróleo (Enap), del Estado chileno, junto a la empresa Energía Argentina (Enarsa), permitió concretar el primer envío de gas al vecino país desde 2007, año en Argentina decidió la interrupción del servicio.

El protocolo firmado el último jueves tiene por objeto establecer las condiciones para las operaciones de intercambio de gas natural y energía eléctrica entre ambos países que contribuyan a satisfacer su demanda interna de energía y que establece, entre otras cuestiones, las condiciones de devolución y los plazos.

En los considerandos del documento, se plantea en el entendimiento que “las operaciones de intercambio de recursos energéticos contribuyen a satisfacer recíprocamente las necesidades de los respectivos mercados internos, en la medida en que permiten complementar sus sistemas de abastecimiento de energía ante restricciones en la capacidad de transporte, carencias temporales o estacionales de recursos o de capacidad de regasificación”.

También se aclara que las operaciones de intercambio podrán realizarse siempre que no se afecte la seguridad de suministro energético del país de procedencia y que se respete la prioridad de abastecimiento de la demanda interna de cada mercado.

La devolución al país de procedencia de la energía recibida deberá efectuarse con el mismo recurso energético, gas natural o energía eléctrica, o de manera cruzada de acuerdo a lo que se establezca en cada operación, y el período dentro del cual deberá completarse cada operación de intercambio no podrá exceder de doce meses.

Ambas partes también convinieron desarrollar las normativas administrativas que fueran necesarias para permitir la instrumentación de los intercambios previstos en el protocolo en un plazo de 60 días.

Ante eventuales controversias en cualquiera de las operaciones de intercambio, los dos países incorporaron al protocolo el sistema de solución de controversias del XV Protocolo Adicional al ACE 16, par resolver las diferencias que surjan en la interpretación, aplicación o incumplimiento de lo acordado.

Tras la firma de documentos, el ministro Aranguren explicó que el acuerdo permite en caso de emergencia “una ayuda mutua entre los países” y en el largo plazo “generar condiciones para intercambios comerciales que sean para el mutuo beneficio” y al mismo tiempo “generar condiciones para el desarrollo de la industria” a ambos lados de la frontera.

Por su parte, el ministro Rebolledo afirmó que con este acuerdo se da “un paso para volver a conectar a ambos países y volver a tener este flujo que fue muy importante para el desarrollo económico de Chile”.

“Es más integración con Argentina. Somos dos países que además, energéticamente, somos complementarios”, afirmó el ministro trasandino que llegó a Buenos Aires para participar de la reunión de ministros de la OLADE que cerró hoy cuatro jornadas de deliberaciones.

Desde la década del 90 la Argentina exportó gas a Chile por volúmenes que alcanzaron un pico de 22 millones de metros cúbicos diarios, pero la crisis energética que comenzó a registrarse a comienzos de siglo hizo que los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner redujeran los envíos hasta su suspensión en 2007.

Con la idea de incrementar una demanda para generar mercado para los crecientes volúmenes de gas que el Gobierno nacional espera ofrezca el yacimiento no convencional Vaca Muerta, Aranguren había anunciado a mediados de año que la Argentina estará en condiciones de retomar las exportaciones regulares a Chile a fines de 2018.

Nota original de ambito

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