Febrero 22nd, 2018
07/11/2017 - Locales, Punto Biz

Reforma tributaria: el Gobierno dará marcha atrás con una suba polémica

No la aplicarían y sería la única concesión a la que está dispuesto el ministro Dujovne 
El Gobierno planea dar marcha atrás con el impuesto al vino. Los empresarios del sector se quejaron por el impacto negativo que argumentaban que tendría la nueva alícuota.

 

En la discusión, de la que también forma parte el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, los bodegueros ganaron terreno y es la única concesión que el gabinete económico está dispuesto a hacer para contar con todo el apoyo necesario para aprobar el proyecto de ley de reforma impositiva. No correrán la misma suerte los productores licores, gaseosas y juegos con azúcar, champagne, sidras entre otros alcanzados por las nuevas alícuotas.

 

Los cambios impositivos planteados contemplan una alícuota de hasta el 29% en bebidas blancas (hasta ahora ese porcentaje es del 20%), un gravamen del 17% en cervezas (hoy es el 8%), vinos y sidras 10% (hoy no alcanzados) y gaseosas y jugos con azúcar agregada el 17% (hoy pagan entre el 4% y el 8%).

 

Los empresarios reaccionaron rápidamente y salieron a manifestar que el sobre costo recaerá sobre los consumidores. Pero en Hacienda, tienen otra mirada. “Los empresarios son los mismos que decían que los precios en Argentina eran altos por la existencia de impuestos distorsivos y por el alto costo laboral. Ahora estamos trabajando en bajar el impuesto más distorsivo, que es Ingresos Brutos, y proponemos subsidiar una parte de las cargas patronales, aliviando los costos empresarios. Además, estamos ofreciendo alternativas para descontar el impuesto al cheque. No se entiende entonces por qué las quejas”, informó a Clarín una alta fuente del Palacio de Hacienda.

 

“Para el sector de bebidas, las nuevas alícuotas se compensaran con la rebaja impositiva que obtengan de las reformas que proponemos”, agregan. Pero en el sector de vinos contradicen los argumentos oficiales. “La reforma plantea una rebaja de aportes del 21% al 19% a nivel nacional, pero para nuestros trabajadores vitivinícolas el número actual es del 12%. Es decir, hay un aumento encubierto de 7% de nuestro costos laborales”, se queja Francisco Do Pico, vicepresidente de Bodegas de Argentina.

 

“Son millones de dólares adicionales a los impuestos internos que ya pagamos más los nuevos. Es un beneficio que tenemos y vamos a perder”, dijo a Clarin.

 

“Al consumo vino hay que sostenerlo o desaparece”, advierten. Según un estudio del sector, en 1980 se tomaban más de 80 litros per cápita/año de vino en Argentina y en 2017 no llegará a 20 litros. “En Chile el 80% de la producción se exporta. En Argentina ese porcentaje sólo es del 20%. Por eso puede gravar en Chile el consumo interno de vino. Sin el mercado interno se perderán más hectáreas y productores”, agregó Do Pico.

 

Nota original de Punto Biz

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