Noviembre 18th, 2017

Mea culpa, retos y vientos de cambio en cumbre empresaria

Mar del Plata (enviada especial.- El 53 Coloquio de IDEA tuvo una característica particular: una "mea culpa" empresario. Quizás por esto aceptaron pasivamente que la gobernadora María Eugenia Vidal les pidiera que "abandonen su zona de confort", que luego el jefe de Gabinete, Marcos Peña les reproche que "reclamaban en la sección business del avión porque el pollo que estaba frio, cuando el Gobierno estaba tratando de evitar que se estrelle". Y luego fue el periodista Jorge Lanata quien les echó en cara: "no puedo creer que gente que tenga tanta plata sea tan cobarde", en referencia al silencio de la dirigencia empresaria durante el kirchnerismo.

Ahora bien, ¿de qué se arrepienten los empresarios? De no haber levantado la voz ante los problemas estructurales de la Argentina. Quién lo resumió bien fue nada menos que el presidente de la Organización Techint, Paolo Rocca, cuando dijo: "Hay tres temas en la agenda de largo plazo: el cambio en las relaciones laborales, el tema educativo, y repensar la situación del conurbano bonaerense para que la Argentina avance en un esquema de gobernabilidad". Se arrepienten de no haber advertido que cada vez es más difícil encontrar trabajadores con secundario completo y cuando los encuentran muchas veces les cuesta comprender cuestiones básicas.

Están arrepentidos de no haber levantado la voz con fuerza ante el avance del narcotráfico, de la pobreza, el no haber cuestionado más duramente a la política clientelar, de no haber defendido energéticamente a las instituciones.

Pero no aceptan la crítica referida a su "supuesta cobardía" ante el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Marcos Galperin de Mercado Libre aseveró que "no se puede generalizar, porque no fue fácil expresarse cuando tenías responsabilidades y gente a cargo".

En tanto Rocca fue más duro: "Es muy arbitrario hablar del silencio de los empresarios. Tenemos 300.000 empresarios del campo que han hecho oír su voz con fuerza… Hay quien intentó capitalizar sobre la situación anómala, otros que mantuvieron el rumbo. Todos pagaron un costo, en Argentina y en otros países. A Techint le expropiaron seis empresas en Venezuela. Todos reportamos a una comunidad de banqueros, de accionistas y de trabajadores y tenemos que defender el interés de nuestras empresas".

En off the record también otros importantes dueños de compañías rechazaron este cuestionamiento: "Personalmente podía haber ido a vivir al extranjero pero mis empleados se hubieran quedado en la calle", fue una respuesta que dio más de uno.

Aunque ni on ni off lo reconocen, los hombres de negocios también se saben de alguna manera salpicados por la demanda de la sociedad por un sistema judicial que ejerza su rol con idoneidad, de convivir con algunos dirigentes gremiales que están más cerca del chantaje que de la defensa de los trabajadores, que hayan tolerado políticos que a través de regulaciones o trabas lograban crecer en importancia, cuando no patrimonialmente.

Saben que son responsables aunque más no sea para mantener sus negocios en pie, de algunos de estos problemas. Por esta razón, es que en esta oportunidad están decididos a apoyar no a Mauricio Macri, "sino al Poder Ejecutivo, al Poder Judicial, al Poder Legislativo", resumió un importante industrial.

"Están muy oficialistas", reprochó un ejecutivo que no pudo asistir y se informó del Coloquio por las noticias. "No es oficialismo, es apoyo a la necesidad que tenemos que cambiar", se defendió el empresario de sector de servicios.

• Sindicalismo

Quienes son conscientes que "hay vientos de cambio" son los sindicalistas. No dudaron en aceptar el convite empresario para "abrir una Mesa de Dialogo" para debatir temas más estructurales como la pobreza o la educación, entre otros.

Así surgió de los encuentros "informales" que mantuvieron en el Coloquio de IDEA y anticipó ámbito.com. El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo señaló que "es necesario el dialogo y la UIA está participando. Quedamos en juntarnos con ellos" admitió, aspiración que también fue confirmada por los sindicalistas Antonio Calo y José Luis Lingeri, entre otros.

El gobierno apostó a modernizar los convenios a través de los acuerdos sectoriales y en general el gremialismo ve este camino mejor que una Ley de Reforma Laboral. "Los proyectos de reforma laboral siempre trajeron problemas" admiten en las filias sindicales, como dijo explícitamente el dirigente petrolero Guillermo Pereyra.

Los "vientos de cambio", tanto en el mundo empresario como sindical, sin embargo no obedece a ser oficialistas y seguir a Cambiemos, sino a que "los problemas de la Argentina deben ser solucionados entre todos", coincidieron en conversación con ámbito.com un sindicalista, un político de la oposición y un empresario.

Nota original de ambito

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