Noviembre 23rd, 2017
11/09/2017 - Sin categoría

Pinola al volante

El defensor es uno de los principales referentes entre los zagueros centrales argentinos que conducen, virtud por la que fue citado por Sampaoli. El gol del Pity, el del 2-1 de River, es el mejor ejemplo. Mirá.

Suele contar Gabriel Milito que hasta cruzarse con Pep Guardiola, todos los entrenadores que tuvo a lo largo de su carrera le habían pedido lo mismo: “Gaby, vos control y pase”. O sea, nada de salir jugando, algo considerado riesgoso por su posición en el campo. Pero el entonces director de orquesta de aquel revolucionario Barcelona lo sorprendió en el primer entrenamiento: “Conmigo, el central conduce”. Uno de los aspectos del juego que exhibió aquel equipazo fue justamente la conducción por parte de los centrales. ¿Con qué objetivo? Adelantarse para romper líneas de presión y atraer marcas para liberar a un compañero. Ese defensor que pasaba al ataque con el balón se convertía en una pieza clave para lograr superioridad numérica en la fase ofensiva y desarticular los movimientos defensivos del rival. Rápidamente la estrategia comenzó a ser copiada en el mundo y se transformó en una costumbre, con Piqué, Hummels y Bonucci, entre otros, como ejemplos del caso. Y llegó al fútbol argentino donde, en la actualidad, Javier Pinola es una de las principales referencias en la materia.

Si algo caracterizó al defensor en su paso por Rosario Central fue su capacidad para iniciar el juego desde atrás, algo que ya había experimentado durante su etapa en el fútbol alemán. Con compañeros que le liberaban el pasillo central de la cancha, Pinola avanzaba con la pelota gracias a su buena técnica y provocaba desequilibrio cuando descargaba, muchas veces mediante algún pase filtrado. Esa virtud no pasó inadvertida para Jorge Sampaoli. En la cabeza del DT de la Selección Argentina, Javier figuraba dentro de la línea de tres titular para enfrentar a Uruguay por las Eliminatorias. Su flojo nivel futbolístico en sus primeros partidos con la camiseta de River hicieron que finalmente quedara al margen de dicho compromiso.

Pero este domingo contra Banfield se observó, por primera vez con la camiseta de River, esa característica que lo distingue. Con el partido 1 a 1, recibió pocos metros por delante de la mitad de la cancha y, al tener espacios, aprovechó para avanzar. Su descarga para De la Cruz tuvo la virtud de que fue sólo una acción para continuar y no un fin. Incentivó la pared con su pique al vacío, continuó con su avance una vez recibida la devolución de su compañero y ya casi pisando el área dio el pase exacto para el único jugador de River que se encontraba sin marcas cerca del arco rival, el Pity Martínez. El 10 se perfiló a lo zurdo y resolvió de primera, con un toque preciso al palo derecho del arquero para poner el 2 a 1. Gran definición para una gran jugada que, incluido el pase-gol de Pinola, contó con 13 toques consecutivos.

MIRA EL GOLAZO:

Nota original de Ole

También te puede interesar: