Noviembre 20th, 2017
09/09/2017 - Sin categoría

All Blacks-Los Pumas, Rugby Championship: con un primer tiempo casi perfecto los argentinos ganan con lo justo

NUEVA PLYMOUTH, Nueva Zelanda.- Bajo la lluvia de Nueva Plymouth, los Pumas arrancaron con la posesión de la pelota y ganando metros en terreno rival pero lo que se vislumbra complicado los All Blacks siempre lo hacen simple. A los 7 minutos y cuando aceleró por primera vez, McKenzie armó una gran jugada, rompió líneas por la izquierda y le sirvió el try a Milner-Skudder.

Los Pumas, por momentos, realizaban cinco o seis pases pero en ese traslado terminaban retrocediendo 10 metros en el campo de juego. Rápidamente, Barrett apeló a la magia de su pie derecho y con un pase exquisito dejó a Lienert-Brown adentro del ingoal: el centro sólo tuvo que apoyar. Aparecieron los espacios y con ellos las dos llegadas traducidas en dos conquistas. Y los dos autores de los tries le devolvieron la confianza que el entrenador Hansen depositó en ellos. Algo es claro: en los hombres de negro no hay suplentes. En todo caso, si los hay, el nivel que exhiben es similar a quienes están más habituados a ser titulares.

Barrett, hombre de la casa, disfrutó como nunca del partido en la misma cancha en la que corría de pequeño mientras veía jugar a su padre Kevin en el elenco de Taranaki. Ante los argentinos volvió a demostrar que es uno de los mejores aperturas del mundo.

Sin embargo, los Pumas se mantuvieron en partido permanentemente gracias a la pericia de sus pies: primero con la efectividad en dos penales y luego tras una buena lectura de Nicolás Sánchez con un drop que levantó las banderas celestes y blancas de las tribunas del Yarrow Stadium. Un dato que vale remarcar después de varios encuentros en los que se sucedió la indisciplina: hasta los 30 minutos iniciales, los argentinos no cometieron penales. Luego de la primera infracción argentina llegó el try de Dagg.

Cuando ya había sonado la chicharra que anunciaba el final del primer tiempo llegó el try de Sánchez tras una recuperación de la pelota en un line-out de los All Blacks y las puntadas de los delanteros argentinos. Allí se vieron los pequeños errores locales fundamentalmente en la obtención. Así se fueron al descanso, con un 16-15 que redondeó una buena tarea de los dirigidos por Hourcade. Los hombres de negro no ejercieron un dominio abrumador y las antagónicas diferencias no quedaron visiblemente expuestas.

Nota original de Canchallena

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