Septiembre 25th, 2017
05/09/2017 - Sin categoría

Las historias detrás de los clásicos de ‘Alta suciedad’

En la edición de febrero, Andrés Calamaro contó a Rolling Stone cómo grabó y los detalles de cinco de las quince canciones del disco que celebra su vigésimo aniversarioPor Sebastián RamosMartes 05 de septiembre de 2017
 En el Luna Park en 1998, tiempos de Alta suciedad.
Foto: RollingStone/ Archivo RSSe cumplen 20 años de Alta suciedad, el disco que marcó el regreso a la vida solista de Andrés Calamaro. Ubicado en el puesto número 10 de Los 100 Mejores Discos del Rock Nacional -la lista confeccionada por el staff de RS junto a un jurado de 170 expertos-, el álbum se grabó con un equipo de sesionistas soñado por cualquier melómano (participaron Steve Jordan, Chuck Rainey, Marc Ribot y Eddie Martínez, entre otros, músicos que habían acompañado a John Lennon, Steely Dan y Tom Waits) y la capitanía del productor Joe Blaney. “Tampoco era muy optimista sobre la suerte de Alta suciedad mientras escribía las canciones”, dijo el Salmón a Rolling Stone en 1998. “Fue recién después de que Joe y yo terminamos de mezclar los temas en Miami, cuando nos dimos cuenta del potencial del disco.”A continuación, Calamaro cuenta en primera persona cómo y dónde nacieron las canciones del disco que lo puso de manera definitiva en las ligas mayores del rock nacional.”ALTA SUCIEDAD”Fui con un ingeniero de grabaciones a un muy buen estudio de Madrid y la grabé tocando todos los instrumentos. Primero la batería, después el bajo y la guitarra armando el motivo principal. Grabé buenas versiones que publicamos como B side. Después fue el emblema del disco de idéntico nombre. La mitad de estas canciones las grabé en forma individual antes de una gira importante de Rodríguez con Sabina y el resto las grabé en un estudio doméstico de 16 pistas, muy bien instalado en el barrio de Malasaña. Grabaron Steve Jordan, Charley Drayton y Eddie Martinez y sumamos un arreglo de bronces que yo propuse.”LOCO”Originalmente se pudo haber llamado “Barrio Norte” pero tampoco podría explicar por qué. Me gustaron “Flaca” y “Loco” como emblemas de la pareja normal de la calle, como unos Adán y Eva posibles. La grabación fue extraordinaria: juntamos a Chuck Rainey con Steve Jordan, Hugh McCracken y vientos. También emblemática por ponerles a las cosas su nombre, el porro en este caso. Explica la diferencia entre una canción y una grabación: “Loco” no es una canción, fue una grabación doméstica en mi casa y después fue una extraordinaria grabación en estudio, dirigida por Joe. Debería haberle escrito una segunda estrofa, fui demasiado económico.”FLACA”Es de la misma época que “Loco”, es posible que las haya grabado originalmente en dos días seguidos o la misma semana. En Nueva York grabamos con Charley Drayton que le dio mucho oxígeno invirtiendo la figura del bajo. Allá puse la melodía final que camina sola según ciertas alteraciones en los acordes. Cuartas, novenas, épico o con cierta solemnidad muy oportuna. Tiene una estructura muy original, nada estándar para una canción de esta especie, con algún registro de R&B.”MEDIA VERÓNICA”Esta la hice con un piano y un cuaderno. Letra y música al mismo tiempo. Media Verónica es un lance que hacen los toreros con el capote, es la demostración de plástica y de valor. La Verónica es dejar pasar al toro -con elegancia- y volverlo a citar con otra Verónica. Y la media es el remate con el capote dándole forma de ballet peligroso al cierre. La letra no tiene nada de taurino ni tampoco hace referencia a una muchacha llamada Verónica ni mucho menos a la mitad de una persona. Estaba grabada para una colaboración mía de la serie Red Hot. La volvimos a grabar para Alta suciedad. No fue sencillo encontrar un ritmo porque no corresponde a ningún ritmo conocido por nosotros en aquel momento. También grabamos con un violonchelo. Ahí está todo. Aparentemente es uno de mis mejores textos para canciones.”CRÍMENES PERFECTOS”Es un experimento, no es una simple canción. Todo el tiempo roza cierta vulgaridad genérica, parece mal escrita desde el primer verso: “Sentiste alguna vez lo que es…” Tiene algo de frase mal redactada, algo disonante. No termino de entender cómo llegó a ser terriblemente popular. Tampoco es que esté buscando la explicación. La “quinta” es la generación. Es una medida de tiempo, de origen. Otra letra escrita en el idioma de los aeropuertos. Puedo llegar a un lupanar o a un palacio y encontrarme personas cantando esta canción.(Extracto de la nota de tapa de la edición de febrero de 2017 – RS 227)

Nota original de RollingStones

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