Septiembre 25th, 2017
04/09/2017 - Sin categoría

Angel de la soledad

Di María volvió a despertar críticas por su juego contra Uruguay y tendrá una prueba clave ante Venezuela. El se tiene fe y Sampa lo banca.

Por Juan José Marón Ser jugador de Selección requiere de una serie de requisitos. Además de tener un buen nivel y destacarse en sus clubes, un futbolista de elite debe estar preparado para aceptar las críticas. Ángel Di María no tiene que demostrarle nada a nadie si de trayectoria se trata, incluso se repuso en el PSGcuando le trajeron al alemán Draxler y terminó ganándole la pulseada. Ahora que su equipo contrató a Mbappé, tendrá que volver a remar. Ese amor propio que le pone a su estadía en la Liga de Francia tendrá que desplegarlo en Argentina. Porque por más que su entorno pataleé por las redes sociales, el pobre rendimiento que mostró ante Uruguay debería ser un motor para encender ese fuego sagrado. Tal vez, algo de eso haya en su interior porque en su Instagran Fideo puso una foto con Messi y Dybala con la leyenda “Fuerza. Confianza. Tranquilidad”. Si se siente así, bienvenido sea.

El rosarino equivocó en Montevideo todos los caminos y sus resoluciones. La sucesión de desafortunados centros, una remake moderna del Piojo López en el Mundial de Japón 2002, crisparon los nervios de los hinchas. Las redes sociales fueron un hervidero y le dieron a Di María largas horas de trending topic. Desde hace un tiempo hay cierto hartazgo con varios jugadores de esta generación, algunos en vías de extinción porque el amago de recambio que había insinuado el Patón Bauza (en los dichos, aunque nunca se transformaron en hechos) parece haber avanzado un casillero con Sampaoli. Ya sin Higuaín, y con el Kun Agüero en el banco, las miradas más agudas están puestas en Fideo. Él tiene el CV a mano (campeón mundial Sub 20 y medalla de Oro en Pekín 2008, Benfica, Real Madrid, Manchester United y PSG), pero la Selección necesita que le meta urgente una actualización. En la primera gira de Sampa, hizo un enorme primer tiempo ante Brasil y eso fue una luz. El cuerpo técnico lo banca y mucho. Por eso el DT lo mantuvo en el Centenario pese a que el juego pedía a gritos que lo sacara. Y en estas horas ensayaron muchos centros para mejorar la precisión y la llegada de los jugadores al área rival.

El grupo también confía mucho en ese volante externo que vuela. Deberá darle un toque de lucidez a esa puntada final, porque el fútbol vacío no suele llegar muy lejos. Pero ahí, en Ezeiza, lo arropan, lo hacen feliz, y se lo ve con una enorme sonrisa. Ayer fue lo más parecido un pibe cuando está en el potrero. Un signo de que mañana el Angel puede volver a volar alto. Su mensaje en la red social de las fotografías es un indicio de que las críticas le llegaron. El deberá rebelarse. Ojalá cambie el festejo de corazoncito por el Topo Gigio de Riquelme. Si esto ocurre, gana Argentina.

Su esposa, Jorgelina Cardoso, fue su primera vocera en Instagram:“Cuando vean en tí los frutos serás criticado ya que tus mayores críticos son los que no los producen. Nunca dejes de confiar en ti. Te amo”. Precisamente, lo que no se vio ante Uruguay fue fruto alguno, ni siquiera hizo brotar un pase o un desborde acorde a un tipo de su nivel. Ángel de la Soledad, preso de tu ilusión queremos bailar con Vinotinto.

Nota original de Ole

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