Junio 26th, 2017
08/09/2015 - Locales, Punto Biz

Nuevo restó en Pichincha hecho por y para celíacos

Viene de la mano de un matrimonio que padece esta condición médica. Empezaron haciendo comidas aptas desde su hogar y ahora el negocio mutó en restaurante propio.
Mariana Willi y Walter Donad son una pareja de celíacos que invirtió todo en un restaurante muy especial, donde quienes padecen esta condición médica pueden ir a comer sin miedos. Se trata de Justino, ubicado en Pichincha (Callao 120 bis, donde solía estar el bar Baraka), el lugar se enfoca también en la cuestión social que envuelve a la celiaquía.

 

Justino ofrece todo tipo de comidas en un lugar pensado como un servicio integral al celíaco y a su entorno: “Apostamos mucho a lo social; nosotros en nuestras casas estamos seguros pero cuando salimos o nos invitan a una fiesta no podemos probar bocado, y eso a uno lo aisla”, contó Mariana a punto biz.

 

La idea es integrar al celíaco en un lugar donde puede ir a comer con su familia o amigos, quienes también pueden degustar ricos y nutritivos platos sin ningún cambio a nivel sabor. Así, se ofrecen pastas, carnes, pizzas, sandwichería, panificaciones y hasta helados y postres. “Hasta el pan lo hacemos nosotros”, indicó la emprendedora, quien agregó que el restaurante está abierto desde las 16, ya que también cuenta con servicio de cafetería y bar.

 

La pareja, en realidad, comenzó este emprendimiento haciendo comidas aptas desde su propia casa bajo el nombre de Corazón de Arroz, un proyecto que ahora mutó en este prometedor negocio. De todas maneras, ambos tienen a la par otros trabajos con los que ayudan a financiar el sueño del comedor propio: “Invertimos todo lo que teníamos en esto. Por suerte recibimos el apoyo desde el principio de mucha gente seria y de empresas que colaboran”, sostuvo Marina. “No venimos del rubro gastronómico, pero todo lo que hacemos se hace desde nuestra condición de celíacos”, remarcó.

 

El local tuvo que readaptarse sumando cocinas y todo el marco legal para su apertura. Ahora, está teniendo un muy buen recibimiento de gente que, por fin, encontró un espacio para ir a comer sin estar pensando en la contaminación cruzada y otras cuestiones que muchas veces pueden poner en riesgo su salud.

 

Nota original de Punto Biz

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