Agosto 22nd, 2017

Demoras y confusión en el primer día sin el tren Roca a La Plata

Con algunas confusiones y más tiempo de viaje para muchos pasajeros, debutó ayer el sistema de transporte de emergencia con 190 colectivos para reemplazar al tren Roca a La Plata, que fue suspendido por 90 días para compeltar las obras de electrificación antes de fin de año. Según contaron los usuarios, los inconvenientes tuvieron que ver con que al principio les costó encontrar las paradas. Y con la mayor cantidad de tiempo de viaje en micro, sobre todo para aquellos que van o vienen desde estaciones intermedias en el GBA

Aunque en la hora pico de la mañana el foco estuvo puesto en la capital provincial y las estaciones más importantes del GBA, el gran desafío pasó por ver cómo funcionaría el sistema por la tarde, cuando miles de pasajeros intentaron volver desde la Ciudad. En Constitución, los micros aguardaban en filas en Hornos y Caseros y, según pudo constatar Clarín, salían cada tres o cinco minutos, como se había anunciado. En la hora pico de la tarde se vieron colas y micros parados en doble fila.

Entre la gente, las quejas eran porque primero había que ir hasta el hall de la estación a sacar el boleto y luego volver para esperar los colectivos. Desde Constitución salen los servicios directos, por autopista, a La Plata, Quilmes y Berazategui. También hay servicios directos entre Quilmes y Berazategui y La Plata. Y otros que paran en todas las estaciones. Los pasajeros que deben usar estos trayectos fueron los más complicados, ya que no sólo deben enfrentar los embotellamientos; también tienen que combinar dos micros, y hasta el tren, para llegar a destino

Lucía vive en Villa Elisa, cinco estaciones antes de llegar a la Plata. Ayer, para llegar a su trabajo en Plaza de Mayo, tuvo que tomarse un micro que se detiene en todas las estaciones hasta Berazategui, y desde allí subirse al que llega hasta Constitución. “Tardé dos horas y cuarenta minutos y con el tren llego en una hora y veinte. El tránsito estaba imposible. Encima hay que tener cuidado para no equivocarse, ya que en el mismo lugar sale otro micro que para en todas pero llega hasta Avellaneda”, le contó a Clarín, y agregó: “Tengo que probar, pero me parece que voy a hacer más rápido si me voy hasta La Plata y de ahí tomo el micro directo”. 

“A medida que vaya creciendo el uso de los colectivos, la gente se va a acostumbrar. Esta mañana hubo algo de incertidumbre, personas que preguntaban y no sabían a qué micro subir, pero nada muy grave”, describió uno de los boleteros de la estación La Plata, que durante la mañana también oficio de guía de los usuarios. Pese a los reclamos individuales, según registró Clarín en la capital provincial, los mecanismos se ajustaron en forma rápida. Aunque lo que sí tardó en normalizarse, sobre todo en la cercanía a la terminal ferroviaria, en 1 y 44, fue el tránsito. En pocas horas, los alrededores se vieron alterados por los colectivos adicionales que poblaron el espacio.

A Constitución, por la mañana, llegaban micros blancos desde La Plata y rojos que venían de Quilmes y Berazategui. No se veían abarrotados. A la tarde sí salían llenos y formaban largas filas, ya que muchos optaban por esperar el siguiente servicio para viajar sentados. “Viajé mal. El servicio no da abasto. Salí a las 7.20 de mi casa, 40 minutos antes de lo usual, porque sabía que iba a tener problemas y no me equivoqué. Cuando llegué a Berazategui había casi una cuadra de cola y el viaje duró media hora más que en tren. Ya estoy llegando tarde”, se quejó Sergio, de 32 años. Con el mismo ánimo, bajó del colectivo Alejandro Marino, de Quilmes. “A las 9 tenía que estar en mi trabajo. Son 9.20 y todavía me faltan 40 minutos de viaje a Aeroparque. Estuve una hora y diez minutos sólo en el colectivo. La autopista estaba colapsada”.

Durante la mañana y hasta el mediodía, los colectivos salieron de Constitución con muy pocos pasajeros. Incluso un micro partió con sólo tres personas. En las paradas los empleados de la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (Sofse) orientaban a los pasajeros, que vivieron el primero de los 90 días previstos para terminar una obra que se demoró más de 40 años. 

Informe: Corresponsalía La Plata
Federico Camps

María Belén Etchenique

Nota original de Clarin

También te puede interesar: