Junio 26th, 2017
06/09/2015 - Deportes, Olé

Súper Alario

Con un hat-trick y una actuación estupenda de su delantero, y otro gol de Driussi, River venció 4 a 1 a un Chicago que se la complicó bastante y ahora llega entonado al duelo contra Boca del domingo que viene.

“Si Alario jugaba para Chicago, ganábamos”, razonó con bastante lógica un hincha del Torito en las redes sociales, el nuevo termómetro para medir la opinión de la gente. La hipótesis suena acorde a lo visto en Mataderos. La diferencia entre un equipo y otro la marcó la tremenda performance del delantero de River. Autor de un hat-trick, el primero de su carrera, Lucas apareció cuando el equipo de Gallardo más lo necesitaba. Pese a la amplia distancia que existe entre ambos conjuntos en la tabla de posiciones y en los objetivos del tramo final del año (uno pelea por Copas y el otro por mantenerse en Primera), en la cancha se vio una sorprendente paridad que sólo Alario logró desnivelar en favor de su equipo. Obligado por la coyuntura, con la soga del descenso al cuello, Chicago salió a tomar la iniciativa del juego. El equipo de Forestello salió a presionar arriba desde el primer minuto y logró una de sus metas: manejar la pelota. Aturdido, River no podía hacer pie, sobre todo en la mitad de la cancha, y sufrió más que lo pensado. Masuero, con un derechazo en el travesaño, avisó que el Torito estaba entonado. En ese desorden generalizado fue cuando surgió la figura de Alario. El delantero bajó de pecho un centro de Saviola, le tiró un sombrerito de luxe a su marcador y definió de volea para el 1 a 0.Chicago sintió el golpe pero fue a buscar el empate con más fervor y amor propio que fútbol. Otra vez el travesaño del arco de Barovero le negó el grito de gol: Gagliardi cabeceó y el palo le dijo que no. Y cuando el local apretaba y parecía que llegaba el 1 a 1, nuevamente Alario hizo acto de presencia y empujó a la red una pelota que le quedó tras un rebote de Tauber tras un remate de Pisculichi. El descuento del Torito sobre el final del primer tiempo sirvió para ponerle un poquito de justicia a un resultado demasiado abultado.No cambió mucho en el complemento. Chicago siguió con el poder de la pelota aunque Gallardo movió las piezas: sacó a Ponzio, que corría peligro de expulsión, y reordenó tácticamente al equipo. Aunque se notó que le costó poder convertirse en el dueño del partido. Carrasco, en una acción individual, se perdió el empate al definir desviado. Un rato antes, Gagliardi cabeceó solito y Barovero la encontró en la mitad de la cancha. Había olor a empate, pero… Sí, otra vez Alario. La agarró al borde del área y definió con un derechazo cruzado para el 3 a 1.Con un Chicago ya jugado en ataque, el cuarto gol, el de Driussi, sólo sirvió para ponerle el broche de oro al triunfo de River. Alario ya había hecho todo para la victoria y para esperar entonado el superclásico del domingo próximo ante Boca.

Nota original de Ole

También te puede interesar: