Agosto 22nd, 2017
06/09/2015 - Canchallena, Deportes

Roberto Rivas: "Cuando recupere la vista, volveré a manejar un auto"

 Roberto Rivas, en Rafaela. 
 

RAFAELA.- “Mi vértigo era acelerar a 240 km/h. Ahora mi adrenalina es salir a caminar con el bastón blanco”. Vaya si el destino suele ser implacable cuando los caminos se alteran y las prioridades se modifican con el peso y la contundencia de las vivencias que surcan la vida misma. Roberto Rivas era un talentoso piloto, campeón del TC Pista en 1998, cuando con apenas 24 años pretendía meterse en el selecto grupo de elite del automovilismo argentino

Con el título bajo el brazo, saltó a la popularidad del Turismo Carretera, donde procuraba hacer su propio camino. La temporada 1999 era de aprendizaje en la disciplina más añeja del mundo en actividad. Sin embargo, la última fecha, en Buenos Aires, Roberto no pudo participar. “El 6 de noviembre de ese año fui a depositar valores a un banco de Banfield, acompañado por dos personas de seguridad. Unos asaltantes nos sorprendieron, se inició un enfrentamiento con armas de fuego y quedé en medio del tiroteo. Un custodio perdió la vida y yo, por consecuencias de un balazo, perdí la vista. Allí, mi vida cambió”, relata Rivas aquel episodio que en su momento fue reflejado con suma repercusión por los medios de comunicación.

Luego de 16 años de aquel título logrado en el TC Pista, esta tarde Rivas recibió la copa. “Por diferentes circunstancias no pude recibirla. Hugo Mazzacane (presidente de la ACTC) me prometió que me la iban a entregar. Y qué mejor que en este acto, conmemorando las 300 carreras del TC Pista y junto con todos sus campeones”, destacó Rivas, que se desempeña en el área comercial de la casa de venta de motos y de artículos del hogar que lleva su apellido.

“Dios me puso un desafío. Me puso a prueba. Claro que es difícil estar ciego. Pero es una experiencia que me toca vivir. Yo tengo plena fe en recuperar la vista. Los médicos no me lo aseguran, pero yo sé que así será”, se esperanza el ex piloto.

“No es que yo me aferro a algo que no existe. Tengo mucho optimismo naturalmente. De hecho, cuando sucedió aquel episodio tan violento, permanecí un buen tiempo internado. Y pese a la gravedad de mi estado, ya que estuve muy cerca de la muerte, jamás me sentí deprimido. Al contrario, al saber que estuve en la cornisa de la vida, tomé mi situación con fe”, se entusiasma en su relato Rivas. “A veces escucho que hay gente que se hace problemas por pequeñeces. Hay que tener entereza. Yo no tengo la vista ahora, pero tengo la cabeza que funciona muy bien, dos brazos, dos piernas. Tengo más que lo que perdí”.

Rivas recibió el caluroso y emocionado aplauso de sus pares, aquellos pilotos que también supieron ser campeones en el TC Pista, como Mauro Giallombardo, Jonatan Castellano, , Camilo Echevarría, entre otros. “Aquel campeonato lo luché hasta la última fecha con Diego Aventín. Finalmente lo gané, pero fue muy duro. Por eso estoy eternamente agradecido al equipo que en su momento comandaban los hermanos (Emilio y Pablo) Satriano. Conformamos un gran grupo que se merecía el título”, recuerda el ex piloto de Lanús.

“Aquellos que viven una experiencia tan dura como la que sufrí les puedo decir que no bajen los brazos. Siempre hay una luz en el camino que transitamos. Yo no participo de charlas motivacionales, pero hay que vivir la vida. De eso se trata. Siempre hay motivos para ser feliz. Yo tengo un sistema a través de la computadora que me lee los libros. Y gracias a ello me cultivo. Hay que saber disfrutar”, que advierte: “El día que recupere la visión, lo primero que haré será subirme a un auto de competición. Y volveré a sentir aquel vértigo de acelerar a 240 km /h. Y podré decir que cambié el bastón blanco por la velocidad. Así será.”.

Nota original de Canchallena

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