Junio 24th, 2017
06/09/2015 - Canchallena, Deportes

Le Blues y Amy B Key fueron contundentes en las Pollas de Palermo

 
 Le Blues festejó en Palermo. 
Foto: Hipódromo de Palermo 

Lo primero que debe quedar claro sobre los ganadores de las Pollas de Potrillos y de Potrancas es que habían llenado varios formularios de los que se exigen a semejantes figuras. No los tiraron de la tribuna, como suele decirse de los batacazos. Le Blues, el potrillo, había sido segundo y cuarto en clásicos previos. Amy B Key, la potranca, fue primera en el Luis María Campos (G 2), en la misma distancia, una antesala del inicio de la Triple Corona.

Los dos tuvieron autoridad en el remate. El macho venció por tres cuerpos después de desequilibrar al puntero, Fantastic Four, en los 300 finales. Llevado con rigor por José Aparecido Da Silva, el jockey brasileño que llegó en febrero y ya tenía dos victorias de Grupo 1 aquí, de cuando fue visitante con Mr. Nedawi, un caballo de su tierra.

Amy B Key no estuvo tan expuesta. Rodrigo Blanco la llevó por afuera, sexta, y dio cierta ventaja en el codo; Muñeca Soñada, adelante, resistió un poco. En el disco, dos largos sobre Madame Stripes, otra vez segunda, como en el Campos; ver de atrás a su rival se le hace pesadilla.

Ayer se apuntaba que Le Blues es hijo de La Balada, una madre generosa en esta franja: Balada Sale, otra hija suya, ganó la Polla de 2009. Por las venas de todos ellos corre el linaje de Vacación, un haras de los tradicionales, cuyas chaquetillas se extrañaron ayer, con las excepciones de El Turf y La Pomme. Pocas reservadas a esta altura, con todo, puede ser signo de buenas ventas.

 

El caso de Amy B Key es de una tradición más pasional que histórica, la de Alfredo Camogli y su haras El Alfalfar. Su preferencia por las carreras de pura velocidad no le retacea alegrías como la de ayer. La elección del padrillo, Key Deputy, es toda suya, tan fuerte como sus convicciones, que no lo privan de disfrutar de victorias en la media distancia o de los 2400 metros del Pellegrini, con Interaction, del que no fue criador pero que nació y creció en su campo, hijo, además, de Easing Along, otro gran reproductor que trajo al país.

Amy B Key también festejó. 
Foto: Hipódromo de Palermo

La composición de los grupos propietarios de ambos ganadores de ayer difiere en cuanto a prosapia burrera. El diputado nacional Alberto Roberti y su mujer, la diputada bonaerense Mónica López, integraron otra sociedad en los 90, aquella que era dueña de Chevillard y Golfer, también héroes de la Polla de Potrillo, y del notable Team.

“Team fue segundo cuando ganó Chevillard”, recuerda la diputada. Aquello fue una mezcla de sensaciones increíble: la satisfacción de ganar semejante carrera y la tristeza de ver perder a un crack que empezaba a ser de todos, ambos entrenados por Néstor Yalet. “Chevillard ganó sobre el disco; Team corrió con tres patas”, suma Roberti. “Hacía muchos años que no estábamos en las carreras y estos triunfos te vuelven a entusiasmar, te enamoran de nuevo”, amplía la diputada, en medio del centésimo abrazo. “Creo que en el Cané, Le Blues no agarró la cancha”, opina Roberti sobre un resbalón previo del que no quedaron secuelas.

Alrededor de Amy B Key se reúnen Adolfo Cuckar, Alejandro Granados y Celestino Blanco. Abogado laboralista y productor agropecuario Cuckar, de Rojas, igual que Camogli, quien recomendó a Dany Etchechoury para entrenarla. Blanco también es productor en Rojas, y Granados es director de la Administración Nacional de Aviación Naval, hijo del ministro de Seguridad de la provincia.

“Es la primera vez en mi vida que tengo un caballo”, revela Cuckar, que siembra maíz “para cuidar la tierra” y emplea el sistema de feed lot en la ganadería. Las carreras pueden ser un oasis entre las leyes y el campo, para él.

 

La serie de tres clásicos de Grupo 1 de ayer, en Palermo, había comenzado con Giacom, el tordillo inoxidable de Firmamento. A los 7 años arremetió en la recta de césped del Gran Premio General San Martín para apabullar a sus rivales y conmover a la tribuna. Como un patriarca enseñando el camino a los jóvenes que, más tarde, empezaron a consagrarse..

Nota original de Canchallena

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